Trump cambió de avión en secreto tras la cumbre de la OTAN en Turquía oculto en un contenedor de ‘catering’ por una amenaza de Irán

SGA
SGA - InfoVenezolano
56 / 100 SEO Score

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó el pasado 8 de julio una escena digna de una película de espías, con varios aviones en la trama, periodistas como señuelo y una amenaza iraní que llevó al servicio secreto a urdir una farsa, en la que el mandatario republicano cambió de avión de forma secreta hasta en tres ocasiones oculto en un contenedor de catering.

El episodio comenzó cuando Trump se disponía a abandonar la cumbre de la OTAN que se había celebrado en Ankara (Turquía), donde había limado asperezas con sus aliados europeos. Los servicios secretos estadounidenses detectaron una amenaza real por parte de Irán horas antes de la partida y pusieron en marcha una estrategia para ocultar el rastro del presidente. Trump fue trasladado, oculto en un contenedor de catering, desde el viejo Air Force One, el avión presidencial, a otra aeronave militardonde suele viajar personal de la Casa Blanca que acompaña al presidente en sus viajes al exterior. Los dos aviones volaron a un aeropuerto seguro de Reino Unido, donde el presidente regresó de forma secreta al Air Force One, según la reconstrucción elaborada por The Washington Post y The New York Times.

Una vez que el presidente pisó suelo británico en la base aérea conjunta que Estados Unidos tiene en Mildenhall (Suffolk), subió al nuevo Air Force One, un Boeing 747-8 que le regaló Qatar y que ordenó pintar con los colores inspirados en la bandera estadounidense. Fue en ese avión en el que viajó a Ankara y que decidiera volver en el antiguo Air Force One sorprendió a todos porque el cambio de avión no es habitual. En realidad, tampoco viajó en el viejo avión presidencial. Trump justificó que abandonó Turquía en el viejo Air Force One para que los soldados de la base de Mildenhall pudieran conocer el moderno aparato regalado por Qatar. “Por los viejos tiempos”, dijo también el líder estadounidense.

La revelación publicada por los medios estadounidenses pone de manifiesto la gravedad de la amenaza iraní, la estrategia de la Casa Blanca de exponer como señuelos a los periodistas y funcionarios en el Air Force One y la manipulación al ofrecer información falsa sobre lo que había sucedido en lugar de no hacer comentarios, como es habitual. Trump, además, mostró su enfado cuando The New York Times reveló las preocupaciones de seguridad del nuevo Air Force One regalado por Catar, un avión valorado en 400 millones de dólares. Ordenó investigar y llamó a los periodistas que publicaron la información.

El plan fue diseñado después de que los servicios de inteligencia detectaran que la amenaza contra el Air Force One era creíble. Trump había llegado a la cumbre de la Alianza en el nuevo aparato presidencial donado por Qatar (Boeing 747-8). El pasado 20 de julio, el líder republicano informó de que el avión obsequio del emirato necesitaba algunas mejoras y actualizaciones en medio de las dudas suscitadas por la falta de un dispositivo de seguridad adecuado para proteger al presidente de Estados Unidos.

Tras finalizar la cumbre, el líder republicano expresó públicamente que regresaría a Washington en el viejo Air Force One en vez de en la aeronave de lujo donada por las autoridades cataríes: “Por nostalgia, llevaremos el antiguo Air Force One desde Turquía hasta Mildenhall [en Reino Unido], un viaje corto que sin duda vale la pena para que nuestros grandes héroes militares puedan apreciar esta hermosa incorporación a la flota de la Fuerza Aérea”. En la ciudad británica, estaba previsto que realizara un cambio de aeronave. De hecho, eso es lo que la mayoría de los medios informó que había sucedido en su momento.

Sin embargo, según la versión que cuentan ahora los funcionarios de la Casa Blanca, Trump no voló en la antigua aeronave. El dispositivo de seguridad llevó de forma clandestina al presidente estadounidense del viejo avión presidencial a otro de menor tamaño, un Air Force C-32A. Ni los periodistas a bordo del Air Force One ni el personal de la Casa Blanca que viajaba en la comitiva de vuelta a Washington conocieron la operación.

Trump fue llevado en un camión de catering a través de la pistadesde la zona donde se encontraba hasta el nuevo aparato en el que voló en secreto al Reino Unido. El mandatario estadounidense salió por el lado opuesto al que habían subido los periodistas que viajaban con él. Como parte de la operación, el avión presidencial despegó también de Turquía para actuar como señuelo y dificultar que los potenciales atacantes pudieran identificar la aeronave en la que viajaba Trump.

A los periodistas que viajaban en el Air Force One no se les informó de que Trump no había volado con ellos desde Turquía hasta una base aérea británica. Han actuado, junto con algunos miembros del personal de la Casa Blanca, como señuelos sin saberlo. Tras su llegada al Reino Unido, el presidente estadounidense fue trasladado en secreto de vuelta al viejo Air Force One. A continuación, desembarcó ante la mirada de los periodistas y cruzó la pista hasta el avión donado por Qatar, en el que voló a Washington.

La maniobra formó parte de un dispositivo más amplio para ocultar los movimientos del presidente estadounidense y reducir el riesgo de que pudiera ser localizado durante el trayecto. El mandatario, al ser preguntado si existía una amenaza creíble contra la aeronave, respondió: “Tengo una amenaza todo el tiempo. Soy el número uno de su lista”.

Una cuenta de X especializada en el seguimiento de aeronaves militares, bajo el nombre Thenewarea51, aportó una pista clave que ayudó a reconstruir la operación secreta con la que Trump salió de Turquía el pasado julio luego de la cumbre de la OTAN, de acuerdo con uno de los periodistas autores de la exclusiva.

La cuenta había seguido los movimientos de las aeronaves involucradas en la salida de Trump de Ankara rumbo al Reino Unido, detectando que un avión militar C-31A de la Fuerza Aérea con los radares desconectados aterrizó justo al lado del avión presidencial la noche del 8 de julio en la base de la Fuerza Aérea británica en Suffolk, Inglaterra, cerca de Mildenhall. Sería en ese aparato en el que viajó finalmente Trump.

Informacion Tomada de:
Share This Article
Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *