Diosdado Cabello convirtió a Marco Rubio en blanco de sus burlas y desafíos cuando el ahora secretario de Estado de Estados Unidos todavía era senador. En noviembre de 2024, el dirigente chavista llegó a proponerle públicamente un detector de mentiras; casi dos años después, mientras Washington mantiene una relación de trabajo con el régimen de Delcy Rodríguez, aquel episodio resulta especialmente incómodo para quien entonces hablaba con tanta seguridad.
“Me someto contigo Marco Rubio a un detector de mentiras. Yo voy a poner cinco preguntas y tú pones cinco preguntas”, lanzó Cabello durante su programa Con el Mazo Dando. Entre las interrogantes que quería someter al polígrafo estaban el consumo de drogas, posibles vínculos con narcotraficantes y la recepción de comisiones durante el ejercicio de cargos públicos.
Pero Cabello no se quedó en el reto. También pronosticó que Rubio tendría una corta permanencia en el gobierno de Donald Trump y aseguró que sería el “primer botado” de la administración. Aquella apuesta terminó siendo otra de las tantas bravatas del dirigente chavista que el tiempo se encargó de colocar en una posición bastante menos cómoda.
Hoy, Rubio ocupa la Secretaría de Estado y es uno de los principales interlocutores de Washington con Caracas. La administración Trump reconoció al régimen de Delcy Rodríguez y ha avanzado con él en asuntos energéticos y económicos, incluido el gigantesco acuerdo petrolero anunciado recientemente. Incluso Rubio no descartó reunirse con Delcy durante la Asamblea General de la ONU..
El contraste deja a Cabello en una posición difícil: mientras él utilizaba a Rubio como personaje para sus ataques televisivos, el funcionario estadounidense que pretendía ridiculizar terminó convertido en uno de los hombres de Washington que negocian con el poder instalado en Caracas.


