La comunidad venezolana en Estados Unidos, y en particular en el estado de Florida, enfrenta un clima de temor y persecución. José Gregorio Correa, diputado a la Asamblea Nacional (AN), rechazó enérgicamente las recientes acciones de amedrentamiento orquestadas por las autoridades migratorias estadounidenses, que han intensificado su presencia en la ciudad de Doral.
Correa calificó como “inaceptable” la vigilancia constante de patrullas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en lugares emblemáticos para la diáspora venezolana. “Hay que rechazar categóricamente que una patrulla del ICE esté estacionada permanentemente en los alrededores del sitio más emblemático que tiene el Doral, que es El Arepazo, un local que más que una venta de comida es un centro donde cada familia va a reencontrarse con su identidad”, denunció.
El parlamentario subrayó que la migración venezolana no debe ser vista como un delito. “Un venezolano en el exterior no es un delincuente. Es una persona que fue a buscar nuevas formas de vivir porque la economía lo asfixiaba. Ser venezolano, no es un delito”, afirmó, insistiendo en que quienes han abandonado el país lo han hecho en busca de mejores oportunidades y condiciones de vida.
Correa también cuestionó el silencio de diversos sectores políticos en el exterior ante los abusos sufridos por sus compatriotas. “Es inaudito que teniendo tribunas en medios de comunicación o parlamentos no alcen la voz para defender a la población migrante, cuya gran mayoría no pertenece al ámbito político”, aseveró.
Además, el diputado apuntó que la “economía y la calidad de vida” de los venezolanos han disminuido debido a la persecución. “Mi voz es solidaria con quienes piensan distinto a mí, pero son venezolanos. Tienen derecho a que se les defienda. Tengan la seguridad, que con cada venezolano que sea perseguido me hago solidario”, concluyó.
La situación de la diáspora venezolana sigue siendo un tema candente, y las acciones de las autoridades migratorias en Estados Unidos plantean serias interrogantes sobre el trato a quienes buscan refugio y oportunidades en el exterior. ¿Hasta cuándo se tolerará este clima de hostigamiento?


