Autoridades sanitarias y especialistas médicos han emitido una alerta ante el alarmante incremento de hospitalizaciones por gripe en el sur de Florida y otras regiones del país.
La crisis actual se atribuye a una «tormenta perfecta» compuesta por dos factores: una tasa de vacunación inferior al 50% y la aparición de la variante H3N2 «subclade K», una cepa más contagiosa que surgió posteriormente a la fabricación de la vacuna de esta temporada.
La Dra. Dadilia Garcés, epidemióloga del Miami Dade College, advierte que la comunidad carece de la «inmunidad de rebaño» necesaria. Aunque la vacuna actual no previene totalmente el contagio de esta nueva mutación, los expertos insisten en su aplicación para evitar complicaciones letales.
«El objetivo vital de la vacuna es impedir la muerte, no solo la enfermedad leve», enfatizó Garcés.
Instituciones como Baptist Health en Miami-Dade y Broward, así como el Good Samaritan Hospital en Palm Beach, reportan una alta afluencia de pacientes con cuadros respiratorios severos.
Se insta a los padres a vigilar síntomas de falta de oxígeno en niños (labios o manos azuladas) y acudir a urgencias de inmediato en esos casos.


