El compromiso surge tras una llamada telefónica calificada como «productiva» por ambas partes, motivada por la indignación nacional que provocó la muerte del enfermero Alex Pretti a manos de agentes de inmigración.
Pese a que el Gobierno desplegó inicialmente unos 3,000 efectivos en el marco de la «Operación Metro Surge», la salida de figuras clave como Greg Bovino, jefe de la operación de la Patrulla Fronteriza, marca un cambio de tono.
Tom Homan, el «zar fronterizo» de la administración, llegará a la ciudad para supervisar el repliegue y coordinar con el alcalde
Frey. Aunque el alcalde reiteró que Mineápolis no participará en «arrestos inconstitucionales» de inmigrantes, se comprometió a mantener la cooperación en investigaciones penales estrictas.


