Una operación encubierta en el corazón de Brickell terminó con el arresto de una mujer que presuntamente ofrecía tratamientos de bótox ilegal a través de redes sociales, poniendo en riesgo la salud de sus clientes.
Las autoridades identificaron a la acusada como Mayling Maya Giraldo, quien promocionaba en Instagram un “especial de San Valentín” por $450 para supuestamente eliminar arrugas.
Lo que sus seguidores no sabían era que varios de sus “pacientes” eran detectives encubiertos.

¿Qué estaba inyectando realmente?
Según el reporte policial, Giraldo no utilizaba bótox aprobado por la Food and Drug Administration (FDA).
En su lugar, inyectaba una sustancia conocida como “Toxta”, una toxina traída de Corea del Sur que no cuenta con autorización para uso médico en Estados Unidos.
Las autoridades señalaron que operaba desde un apartamento en Brickell sin licencia médica válida.

El doctor Daniel Campos, consultado sobre el caso, advirtió que el uso de toxinas no aprobadas puede provocar:
- Parálisis facial
- Reacciones alérgicas severas
- Daño neurológico
- Complicaciones irreversibles en caso de emergencia
Sin protocolos médicos adecuados, el riesgo aumenta considerablemente.

Arresto e implicaciones legales
Giraldo fue detenida mientras presuntamente manipulaba una jeringa.
Enfrenta múltiples cargos criminales relacionados con:
- Ejercicio ilegal de la medicina
- Uso de sustancias no aprobadas
- Posible fraude
Además, las autoridades confirmaron que tiene una orden de retención migratoria, lo que podría derivar en un proceso de deportación.
Redes sociales y clínicas clandestinas
El caso vuelve a encender las alarmas sobre la proliferación de procedimientos estéticos clandestinos promocionados en redes sociales.
Expertos recomiendan:
Verificar licencias médicas
Confirmar productos aprobados por la FDA
Desconfiar de ofertas excesivamente bajas
La investigación continúa.



Unlock top-tier commissions—become our affiliate partner now!