La carrera por suceder a Ron DeSantis ha tomado un giro inesperado en el ámbito digital. James Fishback, aspirante republicano, ha presentado una propuesta para gravar con un 50% las ganancias de los creadores de contenido en la plataforma OnlyFans, bajo la premisa de crear un «impuesto al pecado» destinado a financiar programas de salud mental masculina.
La medida ha generado un fuerte rechazo en Miami, ciudad considerada la «capital de OnlyFans» en EE.UU. por su alta densidad de creadores. Representantes de la industria, como el agente de modelos Johnny Madden, han calificado la propuesta de inviable y discriminatoria, comparándola con «un vegano cobrando impuestos a McDonald’s por vender carne».
Expertos fiscales advierten que, lejos de recaudar millones, la medida podría provocar un éxodo masivo de contribuyentes hacia estados con políticas fiscales más amigables.
Dado el alto costo de vida en el sur de la Florida, donde los alquileres oscilan entre 2.000 y 3.000 dólares, un impuesto de esta magnitud haría insostenible la actividad para la mayoría de los creadores, anulando el objetivo recaudatorio de la propuesta.


