El caso del cubano Robyn Argote Brooks, detenido la semana pasada tras un tenso y viral operativo del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) en un Walmart de San Antonio, dio un giro inesperado este martes cuando un juez federal ordenó su liberación bajo custodia familiar y no le imputó cargos penales durante la audiencia inicial.
Argote Brooks había sido arrestado el 13 de enero luego de un enfrentamiento con agentes migratorios que quedó grabado en video y circuló ampliamente en redes sociales.
En ese momento, el Departamento de Seguridad Nacional aseguró que el cubano había “utilizado su vehículo como arma” al embestir dos autos de ICE durante un intento de arresto.
Sin embargo, durante la audiencia de detención celebrada en una corte federal de San Antonio, un juez ordenó que el migrante fuera liberado y entregado a la custodia de su padre.
Según reportó News 4 San Antonio, la principal cadena de noticias de la región, Argote Brooks no fue formalmente acusado de ningún delito en esa vista, mientras sus abogados argumentaron que nunca fue notificado de una supuesta terminación de su estatus migratorio en abril de 2025 y que no representa un peligro ni riesgo de fuga.
El incidente ocurrió en el estacionamiento de un Walmart cercano a Blanco Road y Wurzbach Parkway, donde agentes de ICE realizaban un control vehicular. De acuerdo con la versión de la agencia, el cubano se negó a salir del auto y habría maniobrado de forma peligrosa, provocando daños a vehículos federales y lesiones a un alto funcionario de ICE.
No obstante, imágenes difundidas posteriormente muestran a Argote Brooks rodeado por varios agentes armados antes del choque, lo que ha generado cuestionamientos sobre el procedimiento.
En el comunicado, la agencia sostiene que el migrante cubano había ingresado a Estados Unidos por Laredo el 11 de octubre de 2024, recibió un Aviso de Comparecencia y fue liberado bajo parole migratorio, el cual habría sido cancelado el 18 de abril de 2025. Asíi mismo, ICE cuantificó los daños del choque en 4,847.19 dólares.
Expertos legales citados por KENS 5, una estación afiliada a CBS, advirtieron que el caso podría complicarse, ya que el comportamiento de los agentes y el respeto a los derechos constitucionales del detenido podrían ser examinados con lupa.
Organizaciones como el Mexican American Legal Defense and Educational Fund (MALDEF) alertaron sobre los riesgos de realizar operativos migratorios en espacios públicos concurridos, exponiendo tanto a civiles como a los propios agentes.
La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), por su parte, recordó que aunque es fundamental conocer los derechos frente a ICE, resistirse a un arresto puede agravar la situación legal de una persona migrante.
La comparecencia judicial de esta semana marca apenas el inicio de un proceso que podría extenderse y reabrir el debate sobre el uso de la fuerza y las tácticas de detención migratoria en el actual clima de tensión.
El caso sigue en desarrollo.


