Durante más de un año, Elías Padilla estuvo ahorrando para viajar como inmigrante indocumentado de Honduras a Estados Unidos.
Como conductor de Uber en las congestionadas calles de la capital, Tegucigalpa, no le ha sido fácil ahorrar dinero. En los días malos, gana tan solo $12 en 12 horas.
Sin embargo, ahora sus planes están en suspenso.
Las imágenes de inmigrantes indocumentados en las principales ciudades de EE.UU. siendo arrastrados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), con las muñecas sujetas con correas de plástico, han disuadido al menos a un posible inmigrante centroamericano de viajar al norte.
“Quiero mejorar mis condiciones de vida porque aquí ganamos muy poco”, explicó Elías mientras conducimos por la ciudad.
“Por ejemplo, un conductor de Uber en EE.UU. gana en una hora lo que yo ganaría en un día”, agregó.
Como la mayoría de los inmigrantes hondureños, Elías afirmó que el principal objetivo de llegar a EE.UU. sería enviar remesas a casa.
“Pero veo lo que está haciendo Trump y me lo ha hecho pensar dos veces”, admitió.


