Un venezolano de 32 años, natural de Maturín, Monagas, murió el pasado fin de semana, en un estrepitoso choque de vehículos que se registró en Manaos, capital del estado brasileño Amazonas. Fue víctima de un sujeto que conducía borracho la camioneta causante del terrible accidente.
Era Jesús Hernán Marcano, quien conducía un Fiat Palio de color blanco y viajaba junto a un amigo que también perdió la vida en la aparatosa colisión, donde además reportaron tres heridos.
El presunto causante de la tragedia, de nombre Max Anderson Assis, conducía la camioneta Chevrolet Trailblazer, blanca, en estado de ebriedad, según se desprende de fuentes policiales citadas por medios brasileños.
Al parecer, Assis conducía en sentido contrario e impactó de frente contra el Fiat, causándole la muerte a Marcano de manera instantánea.
El impacto fue tan fuerte que el motor del Palio salió despedido y proyectado a varios metros de distancia en la vía pública, según se conoció.
Tras el accidente, la Policía rescató a Max y a su esposa, a quienes trasladaron hasta centros de salud en Brasilia.
Marcano deja tres niños huérfanos. El pasado sábado celebraba su cumpleaños y al día siguiente se registró la tragedia.
Los padres de Jesús iniciaron el tortuoso viaje desde Maturín a Manaos, para buscar sus restos y trasladarlos de regreso a la capital monaguense.
En un esfuerzo supremo, allegados lograron comprarles pasajes a los papás del infortunado, que salieron el martes desde Maturín y está previsto que lleguen el jueves a Manaos.
Ellos necesitan recursos para los trámites que tienen que hacer en territorio brasileño y luego regresar a Venezuela con los restos.
Jesús llegó a Brasil en 2022 y luego logró llevarse a su esposa e hijos. Era técnico en mecánica, soldadura y construcción.


