Según informó el secretario de Estado, Marco Rubio, el primer cargamento de asistencia llegó esta semana a Holguín y será distribuido directamente por Cáritas Cuba con apoyo de organizaciones humanitarias de la Iglesia Católica, con el fin de evitar la mediación del régimen.
“Todos sabemos durante años que la dictadura asesina en Cuba se roba las donaciones y luego se las revende al pueblo a precios exorbitantes. Confiamos en la gestión del secretario Rubio para evitar que el régimen se robe las ayudas destinadas al pueblo cubano”, expresó el congresista Carlos Giménez al conocer la noticia del envío.
María Elvira Salazar, por su parte, celebró la decisión de Washington de canalizar la ayuda directamente a través de la Iglesia.
“Estados Unidos siempre ha sido generoso con quienes luchan por la libertad y la democracia, incluido el oprimido pueblo de Cuba. Al pasar por encima del régimen, apoyamos su lucha por la libertad, no a su represor”, afirmó la legisladora republicana.
Ambos congresistas destacaron que la ayuda humanitaria enviada por la Administración Trump debe llegar a las familias afectadas por el huracán Melissa sin interferencia del aparato estatal cubano, al que acusan de lucrar con la necesidad del pueblo y desviar históricamente la cooperación internacional.
El plan de asistencia, anunciado por el secretario Rubio, forma parte de un paquete de tres millones de dólares destinado a apoyar a los damnificados del oriente cubano.
Las entregas son coordinadas por Cáritas Cuba en las diócesis más afectadas, con énfasis en la distribución gratuita, la transparencia y la protección de los beneficiarios.
Tanto el Departamento de Estado de Estados Unidos como la organización religiosa señalaron que la ayuda irá directamente a los afectados, sin pasar por manos del régimen.
El huracán Melissa golpeó el oriente de la isla en octubre del año pasado como categoría 3, provocando graves daños materiales y dejando miles de familias sin vivienda en un contexto de escasez y apagones generalizados.


