Bad Bunny llevó una bandera de Puerto Rico con el triángulo azul claro, un diseño históricamente asociado con el movimiento independentista de la isla, durante su espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl.
Esa fue la versión que en 2020 Jennifer Lopez, al presentarse junto a Shakira, también usó en el show del medio tiempo del Super Bowl.
La cantante sorprendió entonces al público al abrir su vestuario decorado con la bandera estadounidense para revelar en su interior la boricua.
Pero, más allá del debate del color, la bandera de la isla guarda una historia de persecución que es la que el artista expone en su música.

La bandera puertorriqueña fue diseñada en 1895 por Antonio Vélez Alvarado, un periodista y político que militaba en el Comité Revolucionario de Puerto Rico, grupo de boricuas que, a su vez, formaba parte del Partido Revolucionario Cubano.
El partido, fundado por José Martí en Nueva York, buscaba la independencia de Cuba y Puerto Rico, las últimas dos colonias españolas en América.
Con la intención de mostrar unidad, al diseñar la bandera puertorriqueña el periodista se inspiró en la cubana, pero invertida: franjas rojas y blancas, triángulo azul y estrella blanca.
La bandera boricua fue presentada al propio Martí en una cena, según el historiador puertorriqueño Joseph Harrison Flores en entrevista con el diario El Nuevo Día.
“Las dos islas… juntas han de salvarse o juntas han de perecer”, habría dicho el escritor y revolucionario, según los documentos estudiados por el autor de “Historia de la bandera puertorriqueña: del conflicto a la certeza”.
Hay historiadores que afirman que el azul de aquella primera versión era celeste y estaba inspirado en la bandera del Grito de Lares, un alzamiento de puertorriqueños contra España que tuvo lugar en el municipio de Lares, en el centro de la isla, en 1868.
Pero Harrison Flores argumenta que, en realidad, era azul oscuro y que años más tarde los grupos independentistas fueron quienes cambiaron su tono.

La mordaza
Mientras que Cuba alcanzó la independencia que deseaban los exiliados en Nueva York, Puerto Rico fue cedido a EE.UU. al final de la guerra hispanoamericana en 1898.
Décadas después, en 1948 y con la intención de sofocar los movimientos independentistas, el gobierno local de Puerto Rico aprobó la Ley 53 o la Ley de la Mordaza.
Esta disposición coartaba la libertad de expresión, prohibía apoyar públicamente la independencia, imprimir información relacionada o participar en algún grupo con esta inclinación.
Y, por supuesto, hacía ilegal poseer, exhibir o incluso tener en el hogar una bandera de Puerto Rico.
La pena por violar la ley podía ser de hasta 10 años de cárcel.
Fue derogada en 1957, pero sus efectos culturales y psicológicos persisten y aún son motivo de discusión en Puerto Rico.
Por eso no es casualidad que Bad Bunny insista en este símbolo, no solo en “La MuDANZA”, sino también en “LO QUE LE PASÓ A HAWAii”:
“No, no suelte’ la bandera ni olvide’ el lelolai/Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái“.


