La suspensión hasta ahora no ha tenido impacto en la producción de petróleo y gas del país, dijeron las fuentes. La petrolera estatal PDVSA está vendiendo el crudo que se produce bajo esos contratos incluso mientras están suspendidos, agregaron.
El chavismo y Washington revisarán los contratos y podrían recomendar revocar algunos de ellos, dijeron las fuentes. Ambos gobiernos están revisando las credenciales de las empresas que los firmaron, señalaron. Algunas de esas compañías son poco conocidas y los acuerdos se firmaron mientras Venezuela estaba bajo sanciones de Estados Unidos.
Estados Unidos capturó a Maduro en enero y tomó control de las exportaciones y ventas de crudo venezolano. Desde entonces, el Departamento del Tesoro de EEUU ha emitido licencias que permiten a algunas compañías comerciar con el petróleo de Venezuela y operar en los sectores de petróleo y gas del país.


