Uno de los asuntos tratados en las conversaciones con Dogu, nos cuentan, fue cómo apuntar a que la oposición participe de las reformas institucionales que se están dando en el país tras la captura de Nicolás Maduro, bajo la mirada vigilante de EEUU.
Las reuniones ocurrieron en Caracas durante el mes de abril en un conocido hotel capitalino. De hecho, la Plataforma Unitaria ha mantenido reuniones con distintas delegaciones diplomáticas desde que su liderazgo pudo salir de los escondites, aunque no hayan sido necesariamente «en cambote» con todos sus integrantes.
En ocasiones hubo reuniones con delegados. Enviados como el propio Henríquez, o Delsa Solórzano. Ha sido parte de la agenda de incidencia que también vio a Piero Maroun encabezar reuniones con sectores sociales, incluyendo sindicatos, gremios y otros grupos políticos. Varias de esas reuniones sí fueron públicas, como las divulgó en sus redes sociales el adeco, por ejemplo, aquí y aquí.
Por esto es que las palabras de Juan Pablo Guanipa diciendo que «una persona que viene a representar a Estados Unidos a Venezuela ha debido reunirse con la oposición venezolana, y eso no se logró», han causado más de una ceja levantada, algún cuchicheo e incluso molestia en figuras del liderazgo partidista de la oposición.
Algún memo como que no le llegó a «Tequeño crúo».


