El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra el activista oficialista Pedro Jorge Velázquez, conocido en redes como “El Necio”, por su presunta participación en campañas de acoso e intimidación contra diplomáticos estadounidenses en La Habana.
Según confirmó Martí Noticias citando fuentes oficiales, Velázquez figura entre los primeros ciudadanos cubanos afectados por nuevas medidas que incluyen restricción y cancelación de visado.
La decisión está vinculada a acciones dirigidas contra el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer.
Acusaciones de intimidación y difusión de información sensible
De acuerdo con fuentes estadounidenses, “El Necio” habría promovido:
- Publicación de imágenes de placas diplomáticas
- Difusión de información considerada sensible
- Campañas de hostigamiento en redes sociales
- Acciones coordinadas de intimidación
Washington considera que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia de presión contra funcionarios estadounidenses acreditados en la Isla.
Advertencia oficial desde Washington
El subsecretario de Estado Christopher Landau advirtió públicamente que las autoridades estadounidenses tienen identificados a los responsables.
“Sabemos quiénes son y responderemos en consecuencia”, señaló en la red social X.
Además, funcionarios estadounidenses denunciaron que pequeños grupos organizados han acosado a Hammer durante visitas a provincias como Camagüey.
Posibles violaciones internacionales
Estados Unidos sostiene que estos incidentes podrían constituir violaciones a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que obliga al Estado receptor a proteger la seguridad y dignidad de los diplomáticos extranjeros.
Organizaciones como la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba han documentado estos episodios y los califican como agresiones políticas.
Medidas migratorias
Las sanciones incluyen:
- Cancelación de visados vigentes
- Inadmisibilidad para ingresar a territorio estadounidense
- Restricciones migratorias adicionales
La medida marca una nueva escalada diplomática entre Washington y La Habana.


