Aunque le apasiona la ingeniería estructural y suma siete años de trayectoria en su actual empresa, las aspiraciones de la ucabista van más allá del diseño técnico.
Cuando Betania Karim egresó en 2015 de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Católica Andrés Bello, extensión Guayana, difícilmente imaginó que años más tarde su firma profesional estaría vinculada a uno de los monumentos más icónicos del mundo.
“Yo he trabajado en el Brooklyn Bridge. Eso es un monumento nacional. Y eso es hermoso, o sea, como que yo no lo podía ni creer”, recuerda con emoción.
Esta experiencia representa uno de los hitos más significativos de su carrera en Estados Unidos, donde actualmente se desempeña en el diseño y desarrollo de estructuras para puentes y sistemas ferroviarios (construcción horizontal). Al mirar atrás, Karim reconoce el valor de sus bases académicas: “Yo pienso que todo empezó en la universidad”.
Superar el síndrome del impostor
Como ocurre con muchos profesionales que emigran, los primeros años de Betania estuvieron llenos de desafíos: adaptarse a un nuevo país, asumir proyectos de gran envergadura y responder a las altas exigencias de una industria global altamente competitiva.
“Por mucho tiempo sentí que era especialmente lenta, que yo sabía menos que otras personas; ese es el síndrome del impostor, especialmente al principio. Pero realmente era inexperiencia. No era que yo estaba haciendo nada malo; no era que yo era insuficiente, yo era inexperimentada. No es una cuestión de insuficiencia, es una cuestión de inexperiencia”, reflexiona.
Su perspectiva cambió cuando comenzó a capacitar a ingenieros recién graduados: “Yo entreno personas recién graduadas y estas personas son iguales a lo que yo era en aquel momento. No hay una gran diferencia. Yo creo que es mucho más un asunto de voluntad, de personalidad, de querer echar para adelante y de querer realmente lograrlo. Es tener la vista en la meta”, asegura Betania.
De campo técnico a los negocios
Aunque le apasiona la ingeniería estructural y suma siete años de trayectoria en su actual empresa, las aspiraciones de la ucabista van más allá del diseño técnico. Su próximo objetivo apunta hacia el área comercial del sector industrial.
“Me gustaría vincularme al mundo del comercio industrial. Está totalmente relacionado con lo que hago, pero me interesa explorar el lado business de esta industria”, afirma
Su interés por enseñar tampoco lo descarta. De hecho, fue preparadora universitaria mientras estudiaba en la UCAB Guayana. “A mí me encanta enseñar. Me encanta, pero eso no es un sueño ahorita, el dar clases, porque yo enseño mucho en mi trabajo”, asegura.
Una formación que abrió puertas
Al contrastar la educación superior entre Venezuela y Estados Unidos, Karim destaca la solidez y el enfoque integral de la carrera de ingeniería civil en UCAB Guayana como una ventaja competitiva crucial en el extranjero.
“Yo pienso que la Universidad Católica tiene uno de los pensum de ingeniería civil más completos. Nosotros en nuestro programa estamos expuestos a todas las áreas de la ingeniería civil. Aquí, por ejemplo, en Estados Unidos, hay muchas materias electivas y tú eliges qué quieres saber. Si tú quieres solamente enfocarte en concreto, hidráulica o estructuras. Pero en Venezuela estás expuesto a todo”, argumenta.
Según la ingeniera, esta rigurosidad no solo amplía el conocimiento técnico, sino que moldea la estructura mental del profesional: “Te amplía mucho la manera de ver y la manera de pensar. Te expone a lo que realmente te gusta, lo que no te gusta, te da a conocer temas que no sabías. Muchas veces te gradúas y dices: ‘Todo eso que vi en la universidad no sirve para nada’. He tenido que usar información que vi en el primer y tercer semestre de la carrera. La exposición a tanta información me hizo una persona mucho más integral, que puede pensar diferente y prevenir distintos problemas antes de que se presenten”.
Enseñanza desde la experiencia
Al recordar a la UCAB Guayana, Betania también habla de sus profesores: “En Venezuela es muy bonito que los profesores no solamente son profesores. Muchos de nuestros profesores también son profesionales que ejercen su carrera. Eso te da una perspectiva muy pragmática de lo que es la propia carrera y de lo que va a ser tu práctica cuando elijas ejercer la profesión”.
“Si puedo comparar con lo que yo vi aquí, muchos de los docentes son solo docentes. La perspectiva de una persona profesional que ejerce y trabaja es muy bonita. Es muy honesta. Es muy práctica”, agregó.
Para Betania, la universidad trasciende ampliamente la adquisición de conocimientos técnicos. Considera que representa un proceso de transformación personal que marca la forma de enfrentar cualquier reto profesional.
“La formación universitaria es fundamental. No es solamente por lo que va a ser tu trabajo. Es que haber atravesado una universidad te enseña a pensar diferente. Trabajas en equipo, empiezas algo y terminas algo, te comprometes de principio a fin, tienes que leer, aprender, estudiar, amplías hasta el vocabulario estudiando en la universidad”, resalta.
Finalmente Karim envía un mensaje contundente a las nuevas generaciones de estudiantes con respecto a la etapa universitaria: “Es muy importante vivir al máximo la etapa que tienes enfrente. Aprovechen cada oportunidad, hagan todo lo que puedan, porque es ahí donde se abren las puertas del futuro. Tú nunca sabes lo que viene. Yo amo la universidad”. (Comunicaciones UCAB Guayana)


