El bolívar venezolano continúa perdiendo valor frente al dólar estadounidense en el mercado oficial, acumulando una devaluación cercana al 45 % en lo que va de 2026, según las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).
Este viernes, último día hábil del mes, la divisa estadounidense se cotizó en 549,37 bolívares, consolidando su papel como principal referencia para la fijación de precios en la economía venezolana.
De acuerdo con datos oficiales, el dólar ha registrado un incremento del 82,2 % desde inicios de enero, cuando se ubicaba en 301,37 bolívares. Solo en mayo, la moneda estadounidense aumentó un 12,2 %, lo que refleja una aceleración en la depreciación del bolívar durante los últimos meses.
En 2025, la moneda nacional ya había mostrado una fuerte caída, con una devaluación cercana al 82 % frente al dólar, que pasó de 52 bolívares a 298,14 bolívares en el mercado oficial.
Economistas señalan que el incremento sostenido del tipo de cambio tiene un impacto directo en los precios de bienes y servicios, así como en la pérdida del poder adquisitivo de los salarios pagados en bolívares, especialmente en el sector público.
En el mismo período, la inflación acumulada entre enero y abril alcanzó el 90 %, según cifras del BCV, en un contexto de persistente presión sobre el poder de compra de la población.
Ante este escenario, el Gobierno ha recurrido al pago de bonificaciones indexadas en dólares para complementar los ingresos de trabajadores y pensionados. Sin embargo, estos beneficios no tienen incidencia en cálculos laborales como prestaciones sociales o vacaciones, lo que ha generado críticas por parte de sindicatos.
El salario mínimo oficial se mantiene en 130 bolívares desde 2022, equivalente a menos de un dólar al tipo de cambio vigente, mientras pensionados reciben montos similares.
En este contexto, se han registrado nuevas protestas de jubilados y pensionados en Caracas, quienes exigen mejoras en sus ingresos ante el deterioro sostenido del poder adquisitivo.


