El F-35 integra los sensores más avanzados que lo convierten en una arma poderosa.
“Los pilotos del F-35 recopilan y comparten información en todo el espacio de batalla que aumenta la letalidad de la fuerza más amplia”.
Gracias a estas especificaciones, “el F-35 es como un sensor gigante”, afirmó el teniente coronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos Hunter Grunden.
“Absorbe mucha información, tanto infrarroja como electrónica, así que cuantos más F-35 operen juntos, mejor será la imagen que nos proporcionará a los pilotos en el fuselaje”.
Al menos 20 países aliados de Estados Unidos han adquirido este poderoso avión de combate.
Si bien cada vez ganan más terrenos los sistemas no tripulados, “los aviones de combate pilotados como el F-35 siguen siendo esenciales para mantener la superioridad aérea compartiendo información y conectando activos en espacios de batalla complejos”, apunta Lockheed Martin.


