El BERTHA, junto con varios otros petroleros sancionados abordados recientemente por la Armada de EEUU en todo el mundo, huyó de Venezuela a principios de enero y operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente Donald Trump para los buques sancionados en el mar Caribe.
En total, «tres barcos huyeron y ahora los tres fueron capturados», confirmó el despacho del secretario Pete Hegseth en redes sociales.
«Desde el Caribe hasta el océano Índico, lo rastreamos y lo detuvimos. Ninguna otra nación tiene el alcance global, la resistencia ni la voluntad de imponer sanciones a esta distancia», detalló el Departamento de Guerra.
«Las aguas internacionales no son refugio para actores sancionados. Por tierra, aire o mar, nuestras fuerzas los encontrarán y les impartirán justicia. El Departamento de Guerra negará a los actores ilícitos y a sus representantes la libertad de maniobra en el ámbito marítimo», sentenció.


