Apenas comenzaron las detonaciones en Caracas la madrugada del 3 de enero, quienes despertaron en la capital pudieron escuchar un ruido fuerte, como de un zumbido. A algunos les pareció al que hacen ciertas alarmas, como las que avisan de la llegada de cohetes en naciones en permanente conflicto como Israel. Pero esta vez el ruido era de las propias armas.
El sonido escuchado por los caraqueños, que quedó registrado en varios videos tomados por habitantes de la ciudad, terminaba con una gran explosión. Ambas cosas se convierten en evidencia del uso por parte de fuerzas de Estados Unidos de un nuevo tipo de drones de ataque unidireccionales. Una diferencia con aquellos reutilizables armados con misiles o bombas. Una suerte de misil con alas.
Lucas (Sistema de Ataque de Combate No Tripulado de Bajo Costo, por sus siglas en inglés) es un tipo de dron merodeador de bajo costo. El sistema es lanzado hacia un área determinada, merodea en el aire hasta recibir la guía final y luego ejecuta un descenso terminal sobre el objetivo, destruyéndose en el impacto.
El modelo norteamericano es de nueva implementación, de forma triangular y de impulso dual: con motor de combustión (para sus lanzamientos) y también de hélice trasera, responsable del zumbido tan reconocible.
Reproductor de vídeo
00:00
00:09
Reproductor de vídeo
00:00
00:03
Drones kamikaze en la Operación «Absolute Resolve»
Fue la primera vez que este tipo de sistemas de drones kamikaze fueron usados por parte de Estados Unidos, como evidencia la firma sonora hasta ahora nunca registrada en otros conflictos que involucrasen a estadounidenses.
En julio de 2025, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, presentó el nuevo tipo de drones kamikazes de su país, desarrollados por la contratista de defensa SpektreWorks, con sede en Arizona. La empresa afirma en su sitio web que sus drones, que identifican como FLM-136, son producto de «ingeniería inversa», por lo que se presume que fueron diseñados a partir del estudio de un Shahid-136, un modelo de arma que comenzó a usarse en 2021 y fue creado –irónicamente– por Irán, cercano aliado militar de Nicolás Maduro.
Los iraníes Shahid-136 han sido ampliamente utilizados por ese país en Medio Oriente y también por Rusia en su guerra contra Ucrania. Justamente en ese conflicto varios han sido capturados y están siendo replicados por terceros países, debido a su bajo costo y alta utilidad militar.
SpektreWorks afirma que su dron es capaz de coordinarse de forma autónoma con otras plataformas, lo que lo hace adecuado para tácticas de enjambre, haciéndolo más flexible que su homólogo iraní. Estados Unidos lo desplegó en el Golfo Pérsico el 3 de diciembre de 2025, aunque hasta ahora no había sido usado en una operación real. Un mes más tarde, actuaron en Venezuela.
El «dron fantasma» que vigilaba Caracas
El uso de drones Lucas en Caracas representa un cambio en el uso estadounidense de sistemas no tripulados. Hasta ahora, las fuerzas armadas de ese país priorizaban el uso de los MQ-9 Reaper, de los cuales también se vieron varios en Puerto Rico como parte del despliegue de fuerzas en el Caribe por parte de Washington.
El general estadounindense Dan Caine dijo el sábado 3 de octubre durante su relato de la operación que se usaron «numerosos» drones, como parte del sistema de armas utilizado para inhabilitar las defensas anti aéreas venezolanas y abrir camino seguro para la operación de los helicópteros que buscarían a Maduro en Fuerte Tiuna.
Aunque no se refirió a modelos de drones específicos, se ha podido determinar que durante la operación «Absolute Resolve» también participó al menos uno de los ultrasecretos drones RQ-170 Sentinel.
No hay fuente oficial que lo haya confirmado, pero aficionados a la aviación militar –que se han estado dando un festín fotografiando los aparatos de EEUU en Puerto Rico– documentaron el vuelo de RQ-170 Sentinel la misma mañana del 3 de enero, en vuelo de regreso a la base donde, al parecer, están basados.


