La detención de Gallo se produjo a finales de 2024, cuando ingresó al país caribeño para visitar a su esposa. En aquel momento, el Ministerio Público venezolano lo acusó de entrada irregular y de presuntos vínculos con planes de desestabilización. Antes de su liberación, el militar argentino se encontraba en la prisión de Rodeo I, donde recientemente había iniciado una huelga de hambre junto a otros internos.
Este proceso de liberación se enmarca en una política de amnistía general y «reconciliación nacional» impulsada por la presidenta interina Delcy Rodríguez, tras la salida del poder de Nicolás Maduro. Desde enero de 2026, las autoridades han liberado a más de 540 personas que estaban detenidas por motivos políticos, buscando reducir la tensión interna y mejorar la imagen internacional del país.


