Las autoridades policiales de Brasil desplegaron este martes 16 de junio un megaoperativo simultáneo en seis estados del país con el objetivo de capturar a 25 integrantes de la banda Tren de Aragua. La acción, que incluyó la ejecución de 30 órdenes de búsqueda e incautación de evidencias de norte a sur del territorio brasileño, permitió la detención en Río de Janeiro del presunto operador financiero y enlace clave de la banda con la organización delictiva local Comando Vermelho (Comando Rojo).
De acuerdo con CNN Brasil, la captura del principal administrador financiero se ejecutó en el Aeropuerto Internacional de Galeão, en la zona norte de Río de Janeiro, bajo la coordinación de la Policía Civil del estado fronterizo de Roraima en el marco de la denominada Operación Ruta del Norte. Los informes de inteligencia detallaron que el detenido era el encargado de coordinar sofisticadas maniobras de lavado de dinero, logrando movilizar más de 300 millones de reales brasileños (aproximadamente 60 millones de dólares) a través de transacciones con criptoactivos y plataformas digitales durante el último año.
Al momento del arresto, los agentes policiales confiscaron un vehículo de lujo valorado en cerca de un millón de dólares. Las investigaciones conjuntas determinaron que el Tren de Aragua desempeña un rol estratégico dentro de las redes de criminalidad en Brasil al operar como proveedor de armamento de alto calibre y armas de guerra para abastecer las estructuras del Comando Vermelho.
Además del contrabando de armas, la alianza delictiva entre ambas facciones abarca operaciones de tráfico de estupefacientes y trata de personas. En el estado de Amazonas, las autoridades confirmaron el arresto de varios ciudadanos venezolanos vinculados a la organización, así como la captura de un armero de nacionalidad brasileña implicado en la logística del transporte terrestre del arsenal.
Este despliegue de las fuerzas de seguridad brasileñas se registra menos de una semana después de una operación conjunta ejecutada en Venezuela con la cooperación de agencias de Estados Unidos, la cual culminó con la muerte de Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, identificado como el máximo líder de la banda delictiva surgida originalmente en los centros penitenciarios venezolanos. Hasta el momento, las autoridades de la Policía Civil mantienen las operaciones abiertas en los seis estados y no han emitido un balance definitivo sobre el número total de personas detenidas ni la cantidad de material bélico incautado.


