Jorge Arreaza, diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ha planteado la urgente necesidad de revisar a fondo el articulado de la «Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y Tolerancia». En un contexto donde la legislación ha buscado proteger a sectores vulnerables, Arreaza reconoce que su aplicación ha estado marcada por excesos por parte de los cuerpos de seguridad.
El parlamentario enfatizó la importancia de abrir un debate nacional inclusivo para adecuar la norma. “Debemos escuchar a todos”, afirmó, sugiriendo que el método para reformular la ley debe ser participativo.
En un giro crítico, Arreaza admitió que existen fallas severas en la práctica policial. Calificó como “inconcebible” que funcionarios revisen los teléfonos celulares de los ciudadanos bajo el pretexto de buscar mensajes de odio, lo que considera una violación al derecho a la propiedad privada.
A pesar de las críticas, el diputado defendió el impacto positivo que ha tenido la ley en los sectores populares. Aseguró que muchas familias en los barrios de Venezuela, incluyendo a parientes de víctimas de la violencia de 2017, han testificado que la norma ha salvado vidas y facilitado la actuación de la Fiscalía.
Arreaza insistió en que la normativa debe transformarse en una herramienta que propicie la reconciliación y no la persecución, subrayando que “debe ser ley para el reencuentro”.
Jorge Arreaza, diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ha planteado la urgente necesidad de revisar a fondo el articulado de la «Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y Tolerancia». En un contexto donde la legislación ha buscado proteger a sectores vulnerables, Arreaza reconoce que su aplicación ha estado marcada por excesos por parte de los cuerpos de seguridad.
El parlamentario enfatizó la importancia de abrir un debate nacional inclusivo para adecuar la norma. “Debemos escuchar a todos”, afirmó, sugiriendo que el método para reformular la ley debe ser participativo.
En un giro crítico, Arreaza admitió que existen fallas severas en la práctica policial. Calificó como “inconcebible” que funcionarios revisen los teléfonos celulares de los ciudadanos bajo el pretexto de buscar mensajes de odio, lo que considera una violación al derecho a la propiedad privada.
A pesar de las críticas, el diputado defendió el impacto positivo que ha tenido la ley en los sectores populares. Aseguró que muchas familias en los barrios de Venezuela, incluyendo a parientes de víctimas de la violencia de 2017, han testificado que la norma ha salvado vidas y facilitado la actuación de la Fiscalía.
Arreaza insistió en que la normativa debe transformarse en una herramienta que propicie la reconciliación y no la persecución, subrayando que “debe ser ley para el reencuentro”.


