En un fallo de 135 páginas, el juez John J. McConnell Jr. escribió que las medidas destinadas a excluir del sistema migratorio a solicitantes de asilo elegibles, y a denegar permisos de trabajo temporales a otros, habían hecho prácticamente imposible que un gran número de personas permaneciera en el país. La presión resultante, señaló, “dejó en suspenso las vidas de innumerables personas, simplemente por razón de sus países de nacimiento”.
Dichas políticas, implementadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), incluyeron una suspensión de las solicitudes de asilo presentadas ante la agencia. Asimismo, paralizaron las decisiones sobre solicitudes migratorias de personas provenientes de los 39 países afectados por la prohibición de viaje del presidente.


