Tras una exhaustiva auditoría que abarcó las solicitudes de los últimos 24 meses, realizada en coordinación con el Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados de Florida (FLHSMV), se han detectado numerosas infracciones. A partir de este jueves, se han enviado notificaciones formales a los titulares de estos permisos fraudulentos informándoles de su cancelación inmediata.
«Hemos tolerado durante demasiado tiempo la explotación de un sistema diseñado para proteger a nuestros residentes más vulnerables, incluidos veteranos y personas mayores. Este abuso termina ahora», aseveró Fernández.
Las autoridades advierten que el uso continuo de un permiso revocado acarreará sanciones estrictas, que incluyen:
- Multas de hasta $1.000.
- Pena de hasta un año de cárcel.
- Inhabilitación para solicitar un nuevo permiso por un periodo de hasta cuatro años.
La oficina de Fernández ha confirmado que las auditorías seguirán en curso y que los casos más graves serán remitidos a las autoridades competentes para su posible enjuiciamiento penal.


