El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que un eventual acuerdo con Irán para poner fin al conflicto requerirá aún varios días de negociaciones, en medio de nuevas operaciones militares estadounidenses en el sur iraní y de conversaciones diplomáticas en Doha.
Durante una visita oficial a India, Rubio moderó las expectativas sobre un acuerdo inmediato entre Washington y Teherán y explicó que persisten diferencias sobre el contenido del documento preliminar que negocian ambas partes.
“Hubo algunas conversaciones hoy en Qatar, así que veremos si podemos avanzar. Hay muchas idas y vueltas sobre el lenguaje específico del documento inicial, así que llevará unos días”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense ante periodistas.
Sus declaraciones se produjeron un día después de que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmara nuevos ataques en el sur de Irán, descritos por Washington como operaciones defensivas destinadas a proteger a las tropas estadounidenses desplegadas en la región.
Según el portavoz del Centcom, Tim Hawkins, las fuerzas estadounidenses atacaron posiciones vinculadas al lanzamiento de misiles y embarcaciones que supuestamente intentaban colocar minas en la zona, aunque no se ofrecieron mayores detalles sobre la operación.
Las acciones militares coincidieron con la llegada de altos negociadores iraníes a Doha para una nueva ronda de conversaciones orientadas a buscar una salida al conflicto, que ya se extiende por tres meses.
Rubio evitó pronunciarse sobre el posible impacto de los ataques en las negociaciones, aunque insistió en que un acuerdo continúa siendo viable. Además, subrayó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz y aseguró que esa vía marítima “debe permanecer abierta”.
“El estrecho tiene que estar abierto, va a estar abierto de una forma u otra”, afirmó el funcionario, quien también calificó de “ilegal” e “insostenible” la situación actual en la zona.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión regional desde el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero.
La reducción del tráfico marítimo en esa ruta ha impulsado el aumento de los precios internacionales del petróleo y encarecido combustibles, fertilizantes y alimentos en distintos mercados.
En paralelo, las negociaciones en Doha incluyen discusiones sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, el futuro del programa nuclear iraní y la posible liberación de fondos iraníes congelados en el exterior.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el lunes que las conversaciones avanzan “muy bien”, aunque advirtió que podría haber nuevos ataques si fracasa la vía diplomática.
Mientras tanto, la tensión regional también se trasladó al frente libanés. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció una intensificación de las operaciones contra Hezbollah tras recientes ataques con drones atribuidos al grupo en territorio israelí.


