La líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, aseguró este viernes 30 que el anuncio de una ley de amnistía general es «producto de la presión real» que ha ejercido el gobierno de Estados Unidos desde el pasado 3 de enero, cuando se concretó la captura de Nicolás Maduro durante un operativo militar estadounidense que atacó varios puntos de Caracas, La Guaira y Miranda.
«Cuando se pierde la represión y desaparece el miedo, eso libera las fuerzas democráticas que han unido a un país… No tengo duda que cuando eso ocurra será el fin de la tiranía. No es algo que voluntariamente el régimen haya querido hacer, sino que es producto de la presión real del gobierno de los Estados Unidos. Y ojalá que los más de 700 presos que aún permanecen en los centros de tortura en Venezuela puedan estar con su familia muy pronto», expresó Machado durante su participación vía teleconferencia en el Hay Festival de Cartagena de Indias.
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Delcy Rodríguez propuso una ley de amnistía general para liberar a los presos políticos, que abarque los hechos desde 1999 hasta la fecha. También ordenó el cierre de las dependencias policiales del Sebin Helicoide, denominado como un «centro de torturas» por parte de organismos internacionales.
Para Machado, Venezuela avanza de manera «irreversible» hacia la democracia, y destacó que la oposición venezolana nunca había estado «en una posición de este nivel de fuerza» como la actual.
«Los eventos se están acelerando en los últimos días, en las últimas horas», reiteró la líder opositora.
Por eso, la dirigente opositora subrayó la importancia de «construir un cronograma razonable que establezca hitos a lograr» para dar tranquilidad a los venezolanos que esperan que se concreten los cambios políticos y económicos. «Sabemos que lo que viene es un remate desafiante, complejo, delicado, pero el destino es una Venezuela democrática», insistió.
Según la dirigente, los venezolanos están «escribiendo una nueva historia» con una «transición ordenada, cívica», en la cual han contado con el «apoyo indispensable del Gobierno de los Estados Unidos, sin el cual esto no hubiera sido posible», pero la sociedad «no se va a dejar arrebatar su libertad».
«No lo va a hacer, no hemos llegado hasta aquí para que nos impongan quedarnos con una transición chiquita, por la mitad. No señor, nosotros queremos la libertad toda, plena, completa para todos los venezolanos y eso es lo que significa hasta el final», expresó.
Asimismo, dijo que «no hay manera de que una persona que ha sido corresponsable de esta tragedia genere confianza o estabilidad. Eso no existe. Delcy Rodríguez es incapaz de generar cualquier tipo de política militar, de seguridad o de ninguna naturaleza que permita una transición».
La nobel reconoció que desmontar «esta estructura es tremendamente complejo» y por eso «hay angustia» entre los venezolanos, pero también la comprensión de que se está avanzando y «el momento va a llegar para que el pueblo de Venezuela se exprese, se concentre y haga valer el enorme mandato popular que expresamos el 28 de julio de 2024».
También sostuvo que una eventual transición política no puede limitarse a respuestas temporales ante la emergencia humanitaria, sino que debe apuntar a una transformación estructural del país. «No estamos pidiendo medidas paliativas para aliviar una crisis humanitaria solamente, sino soluciones estructurales que permitan reconstruir las instituciones republicanas devastadas por más de dos décadas», afirmó.
María Corina Machado señaló que Venezuela cuenta con los recursos necesarios para asumir los costos de una reconstrucción profunda y para ofrecer un horizonte de oportunidades a la población. «Venezuela puede financiar los costos de su reconstrucción y ofrecer oportunidades para que millones de venezolanos puedan regresar voluntariamente a su país».


