La visita fue celebrada en redes sociales por la comunidad venezolana, que interpretó el encuentro como una escena cargada de simbolismo: la Venezuela que resiste dentro del país, y la Venezuela que se reconstruye fuera de él, a través de miles de emprendedores que han convertido la gastronomía en identidad, memoria y futuro.
El momento más comentado no fue solo la visita, sino la reacción de Gabriela Febres (“Gaby”), venezolana fundadora de Antojitos de Tu País y parte del equipo detrás de Arepa Zone.
Según contó ella misma, recibió una llamada desde el restaurante y lo que vino después fue una sorpresa total: al mirar las cámaras del local, vio que quien estaba allí era nada más y nada menos que María Corina Machado.
En ese instante, conmovida por lo que representaba el encuentro para tantos venezolanos en el exterior, Gaby soltó una frase que resumió el sentimiento de toda una comunidad: “Mientras no haya embajada en Washington, nosotros somos la embajada”, dijo Febres con lágrimas en los ojos.
Arepa Zone: un pedazo de Venezuela en Washington
Arepa Zone se ha convertido en un punto de referencia para venezolanos y latinos en Washington gracias a su propuesta gastronómica basada en sabores tradicionales: arepas, platos criollos y recetas que conectan con la nostalgia… pero también con el orgullo de ser venezolano.
En los últimos años, el restaurante ha sido ejemplo del crecimiento de la cocina venezolana en Estados Unidos, impulsada por la migración y por emprendedores que han transformado su historia personal en proyectos exitosos.
De restaurante a marketplace: Antojitos de Tu País
Además del restaurante, el equipo detrás de Arepa Zone también ha expandido su propuesta a un modelo que responde a una necesidad clara de la diáspora: conseguir productos venezolanos auténticos sin importar el estado donde viva el cliente.
Así nació Antojitos de Tu País, un marketplace donde venden y envían a nivel nacional una gran variedad de productos venezolanos como:
– Tequeños.
– Cachitos.
– y una larga lista de antojitos tradicionales que forman parte del día a día venezolano.
Esta iniciativa se ha convertido en un puente directo con la cultura venezolana, permitiendo que miles de familias puedan recibir en casa sabores que antes eran difíciles de conseguir fuera del país.
El boom venezolano en EEUU: más restaurantes, más identidad
La escena también pone sobre la mesa un fenómeno que sigue creciendo: la explosión de restaurantes venezolanos en Estados Unidos, desde Florida hasta Texas, Nueva York, California y muchas otras ciudades.
Lo que hace una década era raro de encontrar, hoy es parte del paisaje gastronómico: areperas, panaderías con cachitos, locales de tequeños, y mercados con productos criollos.
Una tendencia que no solo responde al gusto del venezolano, sino al interés de otros públicos por una cocina que se ha convertido, sin querer, en embajadora cultural del país.


