Según las autoridades rusas, el ataque busca perturbar las elecciones en la capital. A pesar de los daños, no se reportan víctimas mortales
Más de 1.600 drones fueron interceptados por las defensas aéreas rusas desde el sábado hasta este domingo, según el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin. De estos, aproximadamente 450 se dirigían hacia la capital, un ataque que el funcionario calificó como “claramente planeado con el objetivo de perturbar las elecciones”.
El ataque dejó huellas visibles: varios drones alcanzaron instalaciones de la refinería de petróleo de Moscú y uno impactó un edificio residencial. Afortunadamente, no se registraron víctimas mortales. Estos eventos se producen en un contexto electoral, ya que la ciudad está inmersa en las elecciones para la novena sesión de la Duma Estatal, que comenzaron el viernes y se extenderán por tres días.
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso informó que las tropas de la agrupación Norte, en la provincia ucraniana de Járkov, continúan estrechando el cerco sobre las unidades ucranianas atrapadas. Los combates se intensifican en áreas como Varvarovka, Grachevka, Reznikovo y Buzovo. En esta ofensiva, las tropas ucranianas cercadas han sufrido pérdidas significativas: más de 30 soldados caídos, un vehículo blindado de combate, un automóvil y un sistema robótico terrestre.
Las operaciones de combate se mantienen activas en sectores como Novooleksandrivka, Petrovpavlivka, Polnaya y Prikolotne, con el objetivo de ampliar la zona de control exterior. Además, los ataques rusos han afectado personal y equipo de diversas brigadas de las Fuerzas Armadas ucranianas y de dos brigadas de defensa territorial en áreas como Artemivka, Berezhne y Sosnovka.
¿Qué implicaciones tendrá este ataque en el proceso electoral y en el desarrollo del conflicto en Ucrania? Las respuestas se irán revelando en los próximos días.


