La política migratoria volvió a ocupar un lugar central en la agenda del presidente Donald Trump durante la campaña electoral de 2024. La promesa de reforzar los controles fronterizos y aumentar las deportaciones fue presentada como una solución para problemas económicos como el empleo, la vivienda y el crecimiento del país.
Sin embargo, nuevos estudios sugieren que una reducción significativa de la inmigración podría generar efectos contrarios a los objetivos planteados por la administración.
Restricciones migratorias y menor movilidad económica
Un informe elaborado por el Instituto Cato analizó el impacto de las leyes migratorias aprobadas en 1921 y 1924, consideradas entre las más restrictivas de la historia estadounidense.
Los investigadores concluyeron que en los condados más afectados por las cuotas migratorias los hijos de trabajadores nacidos en Estados Unidos tuvieron menos oportunidades de acceder a empleos mejor remunerados que los de sus padres.
El estudio identificó además que un aumento de cinco puntos porcentuales en la exposición a las cuotas de inmigración estuvo asociado con una reducción del 2.6% en los salarios semanales de hombres blancos nacidos en el país.
Nuevas evidencias sobre el mercado laboral
Los hallazgos coinciden con otro análisis reciente de la Oficina Nacional de Investigación Económica, que examinó datos laborales y operativos migratorios del último año.
Según el estudio, por cada seis inmigrantes que abandonaron la fuerza laboral debido a acciones de control migratorio, un trabajador estadounidense perdió su empleo en las zonas donde se registró un incremento de arrestos realizados por ICE.
Los resultados refuerzan la hipótesis de que la reducción de trabajadores inmigrantes puede afectar sectores productivos que dependen de una fuerza laboral amplia y especializada.
Escasez de trabajadores
La disminución de la participación laboral también ha generado alertas entre analistas económicos.
Un informe de la Fundación Nacional para la Política Estadounidense reveló que la tasa de participación laboral de los trabajadores nacidos en Estados Unidos mayores de 16 años pasó del 61.4% en febrero de 2025 al 61% en 2026.
La preocupación es especialmente visible en actividades como la construcción, donde diversos sectores advierten sobre una creciente escasez de mano de obra.
El papel de los inmigrantes en la productividad
Los investigadores del estudio de Cato sostienen que los inmigrantes pueden desempeñar un papel complementario dentro del mercado laboral, permitiendo que los trabajadores nativos se especialicen en tareas de mayor valor y productividad.
Bajo esta teoría, la reducción de la inmigración no necesariamente beneficia a los trabajadores locales, sino que podría limitar oportunidades de crecimiento salarial y desarrollo profesional.
Caída histórica de la inmigración
Las advertencias surgen en un contexto de fuerte descenso de los flujos migratorios hacia Estados Unidos.
De acuerdo con estimaciones recientes de Goldman Sachs, la inmigración neta al país habría caído cerca de un 80%, pasando de un promedio aproximado de un millón de personas al año durante la década de 2010 a una proyección de 200 mil personas para 2026.
Aunque los especialistas reconocen que la economía actual es muy distinta a la de la década de 1920, los estudios coinciden en que las restricciones migratorias pueden tener efectos duraderos sobre el empleo, los salarios y el crecimiento económico, consecuencias que podrían tardar años en revertirse.


