Las bolsas asiáticas amanecieron hoy con fuertes alzas: el índice Nikkei 225 de Japón subió cerca de 1.9 %, mientras en Corea del Sur el KOSPI también registró ganancias significativas, impulsados por el optimismo global ante una posible reducción de tasas de interés en Estados Unidos. Los mercados europeos y futuros de Wall Street reaccionaron en sintonía, sumando a un clima generalizado de alivio en los mercados financieros.
La expectativa de que la Federal Reserve ajuste su política monetaria ha reavivado la apetencia por riesgo en todo el mundo. Según operadores, este impulso global obedece a una combinación de datos económicos estadounidenses moderados, expectativas de menor costo de financiamiento y un renovado interés por activos en economías emergentes.
Cuando los mercados globales respiran al compás de la Reserva Federal, se revela lo interconectado que está el mundo financiero: lo que decide Washington impacta en Tokio, Seúl, Delhi o Ciudad de México. Hoy esa interdependencia parece dar un respiro: con tasas más bajas podría venir inversión, crecimiento, consumo. Pero también es una lección: en un sistema globalizado, la estabilidad de muchos depende de las decisiones de pocos. Si la Fed falla o si la economía global se tambalea, la ola de optimismo podría convertirse en remolino.



