Miles de personas marcharon este sábado por las calles de las principales ciudades de Estados Unidos en rechazo a la política migratoria de la Administración de Donald Trump, tras la muerte de una mujer estadounidense que recibió varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Mineápolis.
“El ICE mata. Son fascistas. Son asesinos. Han invadido nuestra ciudad”, gritaron manifestantes en una concentración en Mineápolis, donde una multitud se reunió en un parque cercano al lugar donde el agente, identificado como Jonathan Ross, disparó a Renee Good, de 37 años, en medio de una redada.
En el cuarto día consecutivo de protestas por el hecho, vecinos de la ciudad salieron a las calles con imágenes de la víctima, pancartas contra Trump y carteles que exigían el cese de las operaciones de los agentes federales.
“Estamos aquí para protestar por el abuso contra los derechos humanos que está cometiendo este Gobierno, por el trato inhumano hacia las personas y por el asesinato de Renee Good”, declaró a EFE Kelly Joyce, vecina de Mineápolis de 65 años.
Protestas en respuesta a incidentes recientes
La convocatoria, organizada horas después de conocerse el suceso, tomó mayor fuerza tras otro incidente ocurrido el jueves 8 de enero: un día después del caso en Mineápolis, dos ciudadanos venezolanos resultaron heridos tras recibir disparos de un agente federal en Portland, estado de Oregón.


