Un sismo de magnitud 6,3 sacudió Panamá la tarde de este lunes 12 de octubre, en medio de la intensa actividad sísmica que afecta al país desde el terremoto del pasado viernes 9 de octubre. El movimiento telúrico fue reportado preliminarmente por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (IGC-UP).
De acuerdo con el organismo, el temblor se registró a las 6:20 pm, hora local, con epicentro a 32 kilómetros al suroeste de Soná, en la provincia de Veraguas. El evento tuvo una profundidad de apenas 10 kilómetros, según los datos preliminares.
El nuevo movimiento telúrico se produjo tres días después del terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes 9 de octubre, que habría ocasionado daños en viviendas, centros educativos, instalaciones públicas y edificios históricos en distintas zonas del país, según el reporte suministrado.
Entre las afectaciones descritas se encuentran daños en más de 180 escuelas, problemas estructurales en alrededor de 1.200 viviendas y colapsos parciales en algunas estaciones de bomberos. También se reportaron daños en hospitales y grietas en monumentos históricos, entre ellos la Basílica Menor Jesús Nazareno de Atalaya.
Hasta la mañana de este lunes, se habían contabilizado más de 350 réplicas asociadas a la secuencia sísmica, de acuerdo con la información proporcionada. El temblor de magnitud 6,3 se suma a estos movimientos y aumenta la preocupación por la estabilidad de las estructuras que pudieron resultar afectadas durante el terremoto principal.
Ante la continuidad de la actividad sísmica, las autoridades recomiendan evitar el ingreso a viviendas y edificios que presenten grietas importantes, daños estructurales u otras señales de inestabilidad, hasta que sean inspeccionados por personal especializado.
Asimismo, instan a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, así como a tener preparada una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, medicamentos básicos, un botiquín de primeros auxilios y una linterna.
Las autoridades continúan evaluando la situación y monitoreando la actividad sísmica para determinar posibles riesgos adicionales. Mientras tanto, se recomienda seguir las instrucciones de los organismos de protección civil y no difundir información sobre daños o víctimas que no haya sido confirmada oficialmente.



