El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró este sábado que su país no cederá ante Estados Unidos ni Israel, en el marco del conflicto que se desató tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei el 28 de febrero.
En su discurso, enfatizó que los enemigos “se llevarán a la tumba su deseo de que el pueblo iraní se rinda”.
Desde el inicio de los bombardeos.
Irán ha respondido con misiles y drones hacia bases en los países del Golfo, así como ataques hacia Israel, Chipre, Azerbaiyán y el Kurdistán iraquí.
A pesar de la ofensiva, Pezeshkian pidió disculpas a los países vecinos que resultaron afectados, comprometiéndose a suspender futuros lanzamientos salvo que se produzca un ataque directo contra Irán.
El liderazgo está a cargo de un triunvirato compuesto por Pezeshkian, el jefe del poder judicial Gholamhossein Mohseni Ejeí y el religioso Alireza Arafi, quienes mantendrán el poder hasta la elección de un nuevo líder supremo.
La región permanece en alerta máxima, con crecientes tensiones internacionales por la escalada militar y la defensa firme de Irán frente a la coalición estadounidense-israelí.


