En la visión de Roberto Enríquez, los comicios presidenciales, con garantías para todos y sin espíritu de venganza, son un paso fundamental para la reconciliación de los venezolanos.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) considera importante tener una comunicación más dinámica con Estados Unidos que permita una mayor persuasión para acelerar los cambios políticos en el país, después de la captura de Nicolás Maduro.
Así lo dijo en entrevista con la agencia de noticias EFE, el secretario ejecutivo pro tempore del bloque, Roberto Enríquez.
A su juicio, mientras más rápido haya un cronograma electoral y se celebren comicios presidenciales, más “sólido y robusto” será el plan de tres fases de Estados Unidos para Venezuela enmarcado en la estabilización, recuperación y transición.
“Creer que es posible una Venezuela estable y más aún recuperada sin un gobierno legítimo, caramba, eso es una fantasía, y por eso nosotros creemos que el cronograma electoral presidencial debe ser lo más oportuno posible”, añadió el también presidente del partido socialcristiano Copei, intervenido por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que lo despojó de sus funciones y nombró una directiva alterna.
Por eso Enríquez apuesta a una comunicación más dinámica con Estados Unidos para que la administración de Donald Trump, -que muestra una buena relación con el gobierno encargado de Delcy Rodríguez-, “comprenda” que con unas elecciones presidenciales, libres y justas habrá un clima de confianza para los inversionistas.
Además considera que la PUD, que apoya a la líder opositora María Corina Machado, “no es cualquier cosa” al ser el bloque que más votos obtuvo en los últimos comicios.
La PUD no forma parte directa del proceso de diálogo tutelado por Estados Unidos, que cambió el contexto político venezolano tras el arresto de Maduro, en medio de un ataque militar.
Asimismo, Figuera aseguró que el proceso de diálogo incluirá la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que implica que eventualmente se celebren comicios, y Enríquez dijo que la PUD está lista con Machado como candidata.
Otra de las cosas que faltaría, sostuvo, es que se devuelvan los símbolos de los partidos políticos intervenidos por el TSJ.
“Es decir, hay que construir unas condiciones para que haya unas elecciones libres y justas, sin duda, pero eso se puede hacer en un tiempo breve, cuando hay voluntad política”, reflexionó.
En los últimos años, el TSJ ha impuesto nuevas juntas directivas a varios partidos políticos, la mayoría de la oposición venezolana, y a otras que eran cercanas al chavismo, pero que mostraron sus diferencias, como el Partido Comunista de Venezuela (PCV).
En la visión de Enríquez, las elecciones presidenciales, con garantías para todos y sin espíritu de venganza, son un paso fundamental para la reconciliación de los venezolanos, en el que se incluye dejar venganza política, así como liberar a todos los presos de conciencia. “Reconciliar no puede ser impunidad, pero reconciliar sí pasa por el respeto, perdón, el acatamiento a la voluntad de la mayoría y el respeto a la minoría”, agregó.


