Este lunes, 19 de enero, Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, informó que no hay planes inmediatos para que el presidente ruso, Vladimir Putin, se reúna con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
“Putin no tiene planes inmediatos, pero se puede organizar rápidamente si surge la necesidad”, dijo al ser preguntado si se esperaba que el líder ruso se comunicara con la presidenta autorizada de Venezuela.
Sin embargo expresó que “mantienen contacto constante con la presidenta autorizada por vía diplomática”.
Rodríguez afirmó anteriormente que Venezuela tenía derecho a desarrollar relaciones con todos los países, incluyendo Rusia, China, Cuba e Irán, esto después de que el pasado 3 de enero el gobierno de los Estados Unidos ejecutara una operación militar estadounidense —sin precedentes en la región— que culminó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Caracas.
Luego del acontecimiento, que fue noticia en el mundo entero, las relaciones entre Venezuela y Rusia —históricamente estratégicas— quedaron bajo escrutinio internacional, pues Moscú había sido uno de los principales aliados políticos, militares y financieros del chavismo.
La alianza Caracas-Moscú es una de las más profundas del chavismo. Entre los principales ámbitos de cooperación destacan la compra de armamento ruso desde el año 2005, entrenamiento y asesoría militar, apoyo en sistemas de defensa, presencia sólida en proyectos de energía y petróleo, financista clave y activa cooperación en sistemas de telecomunicaciones, ciberseguridad y sistemas de identificación.


