Los presidentes y jefes de Gobierno que participan en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026 realizaron este martes una visita oficial a las esclusas de Cocolí del Canal de Panamá, como parte de la agenda paralela del encuentro regional que se desarrolla esta semana en el país.
El recorrido permitió a los mandatarios conocer de primera mano la operación de la ruta interoceánica y el alcance del proyecto de ampliación inaugurado en 2016, ejecutado y administrado íntegramente por el Estado panameño.
La delegación fue encabezada por el presidente de la República, José Raúl Mulino, junto a la primera dama, Maricel Cohen de Mulino, y estuvo integrada por Luiz Inácio “Lula” da Silva, presidente de Brasil; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Daniel Noboa, presidente de Ecuador; Rodrigo Paz, presidente de Bolivia; Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala; Andrew Holness, primer ministro de Jamaica; y José Antonio Kast, presidente electo de Chile.
También participó el presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados.
Los presidentes y jefes de Gobierno que participan en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026 recorrieron las esclusas de Cocolí del Canal de Panamá, acompañados por autoridades panameñas y directivos de la vía interoceánica. Cortesía
Las esclusas de Cocolí, ubicadas en el sector Pacífico del Canal, fueron el escenario de la fotografía oficial de los mandatarios. Construidas como parte del programa de ampliación que permitió el tránsito de buques neopanamax, estas infraestructuras marcaron un hito en la historia de la vía acuática al consolidar la capacidad de Panamá para administrar y operar uno de los corredores logísticos más estratégicos del comercio mundial.
Durante la visita, los jefes de Estado recorrieron las instalaciones y se trasladaron a la torre de control, donde el presidente Lula da Silva, acompañado por el presidente Mulino, accionó la apertura de las compuertas para el tránsito del buque portacontenedores MSC Leo VI, que cubre la ruta Florida–Corea del Sur.
En el recorrido también participaron el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, y el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez Morales.
Más allá del simbolismo institucional, la visita se produce en un contexto de creciente relevancia política y geopolítica del Canal de Panamá. Desde el inicio de su gestión, el presidente Mulino ha insistido en reforzar el respaldo internacional al Tratado de Neutralidad del Canal, instrumento que garantiza su operación abierta, segura y no discriminatoria para el comercio global.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto al presidente panameño José Raúl Mulino, accionó la apertura de las compuertas de la esclusa de Cocolí para el tránsito de un buque portacontenedores durante la visita oficial. Cortesía
En ese marco, el mandatario ha invitado a distintos jefes de Estado —entre ellos el presidente brasileño— a expresar su apoyo explícito al régimen de neutralidad de la vía interoceánica.
Esta estrategia cobra mayor peso en medio de las tensiones geopolíticas que atraviesan el sistema internacional y, en particular, en el contexto de la relación entre Panamá y Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado en múltiples ocasiones que, de considerarlo necesario, su país podría buscar recuperar el control del Canal de Panamá, argumentando razones de seguridad nacional y el avance de la influencia china en América Latina, una postura que ha generado preocupación en distintos sectores políticos y diplomáticos de la región.
Frente a ese escenario, el Gobierno panameño ha subrayado de manera reiterada que el Canal es una infraestructura soberana, administrada eficientemente por Panamá desde su reversión en 1999, y que su neutralidad constituye una garantía para la estabilidad del comercio internacional.
La ampliación inaugurada en 2016 es presentada como prueba tangible de la capacidad técnica, financiera y operativa del país para gestionar la vía, incrementar su competitividad y adaptarla a las nuevas dinámicas del transporte marítimo.
Desde el inicio de su gestión, el presidente José Raúl Mulino ha promovido el respaldo de mandatarios y líderes internacionales al tratado de neutralidad del Canal de Panamá, en un esfuerzo por reforzar el apoyo global a la administración panameña de la vía. Cortesía
La presencia simultánea de mandatarios latinoamericanos en las esclusas de Cocolí refuerza esa narrativa. Para Panamá, el Canal no solo es un activo económico, sino también una plataforma de integración regional y un símbolo de soberanía en un entorno global marcado por disputas comerciales, rivalidades estratégicas y presiones geopolíticas.
La visita al Canal se inserta así como uno de los momentos más visibles del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, que reúne en Panamá a líderes políticos, empresarios y organismos multilaterales para debatir sobre crecimiento, integración, sostenibilidad y el papel de la región en la economía global.
En ese debate, el Canal de Panamá vuelve a ocupar un lugar central, no solo como infraestructura logística, sino como pieza clave en la discusión sobre gobernanza, neutralidad y equilibrio internacional.


