La Constitución de Venezuela establece que quien encabeza la Defensoría del Pueblo goza de inmunidad y no puede ser perseguido, detenido o enjuiciado por el ejercicio de sus funciones. Saab, un hombre que fue fiscal durante la mayor parte de la presidencia de Maduro y que repetidamente defendió las decisiones de su gobierno, será defensor encargado al menos durante 30 días hasta que se elija al defensor definitivo, según lo acordó la Asamblea Nacional esta semana.
Según Joel García, abogado venezolano especialista en derecho penal y exdefensor de algunos políticos opositores y activistas venezolanos, el nombramiento de Saab como defensor del pueblo encargado le otorga inmunidad mientras ejerza sus funciones, de acuerdo con el artículo 282 de la Constitución.
“No puede ser perseguido, detenido por lo que está haciendo como defensor del Pueblo, solicitar investigaciones, acusar, a través de un escrito, a funcionarios que cometen violaciones graves de los derechos humanos”, agrega.
Saab, un abogado que escribe poesía y practica el budismo, estuvo al frente del Ministerio Público desde 2017. Desde ahí, encabezó algunos casos polémicos, como la investigación y detención de opositores al gobierno de Maduro.
Ha sido ampliamente cuestionado por organizaciones de derechos humanos. Entre otras, Human Rights Watch lo ha señalado en varios informes como uno de los posibles responsables de la represión contra manifestantes contrarios al gobierno de Maduro. Él previamente ha dicho en diferentes ocasiones que la Fiscalía hacía su trabajo y actuaba en contra de quienes violaban la ley y afectaban al país.


