El hijo mayor del sha derrocado por la Revolución Islámica de 1979 afirmó en un mensaje en redes sociales que la participación en las protestas recientes había sido “sin precedentes” y que había recibido informes de que el “régimen está profundamente asustado y está intentando, una vez más, cortar el acceso a internet” para frenar las manifestaciones, algo que sucedió en la noche del jueves.
Reza Pahlavi estaba destinado a gobernar Irán, pero desde hace casi medio siglo no vive allí. Ahora, con las manifestaciones que se están produciendo por toda la nación persa, ha vuelto a presentarse como alternativa en caso de que hubiera cambio de régimen.
Nacido en Teherán, es el hijo mayor del último líder de la dinastía Pahlavi, el sha Mohamed Reza Pahlavi, quien gobernó el país con el respaldo de Estados Unidos de 1941 a 1979, cuando fue derrocado por la Revolución Islámica que actualmente gobierna Irán.
Desde entonces, Pahlavi, el heredero, se ha convertido en uno de los más reconocidos críticos del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, quien gobierna Irán desde 1989.
Durante la crisis desatada el año pasado por la guerra entre Israel e Irán, así como por el ataque de Estados Unidos a las instalaciones nucleares iraníes, Pahlavi aseguró se trataba de una oportunidad única para avanzar en “un cambio de régimen” en Teherán. Lo mismo está diciendo ahora.
Considera que la República Islámica está en su posición más débil después de los ataques israelíes y de que Trump haya dicho en los últimos días que intervendrá en Irán si siguen muriendo manifestantes.
Desde su casa en un tranquilo suburbio cerca de Washington D.C., sus seguidores lo describen como una persona discreta y accesible, que frecuenta las cafeterías locales, a menudo acompañado de su esposa, Yasmine, sin escolta de seguridad visible.


