El texto del chavismo destaca «los principios del Derecho Internacional, la no intervención, la igualdad soberana de los Estados y la libre determinación de los pueblos», en un contexto de alta tensión regional tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas la madrugada del sábado 3 de enero, durante una operación militar estadounidense denominada «Resolución Absoluta».
«La República Bolivariana de Venezuela ratifica su postura histórica en el marco de las relaciones con la República de Cuba, conforme a la Carta de las Naciones Unidas y en el Derecho Internacional, al libre ejercicio de la autodeterminación y de la soberanía nacional», dice parte del escueto comunicado.
El pronunciamiento subraya que la relación bilateral entre los regímenes de Venezuela y Cuba «se ha construido sobre la base de la hermandad, la solidaridad, la cooperación y la complementariedad», y el chavismo defiende que «el diálogo político y diplomático es el único camino para resolver controversias».
Trump publicó en Truth Social el domingo 11 de enero, una advertencia contundente: Declaró que no habrá más petróleo ni dinero para Cuba («CERO»).
Afirmó que Cuba dependió durante años del petróleo venezolano a cambio de supuestos «servicios de seguridad» prestados a los régimen de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Urgió al régimen cubano a «hacer un acuerdo antes de que sea demasiado tarde», sugiriendo que la isla podría «caer» por su cuenta tras la pérdida de este apoyo económico clave.
Esta declaración llega una semana después de la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo y narcotráfico. Desde la intervención estadounidense, ningún buque ha salido de puertos venezolanos hacia Cuba con petróleo, según datos de seguimiento marítimo, lo que agrava la crisis en la isla (apagones, escasez y posible colapso eléctrico).



