La defensa legal de un inmigrante recluido en el controvertido centro de detención de los Everglades, conocido coloquialmente como «Alligator Alcatraz», solicitó desestimar su demanda federal tras aceptar una orden de expulsión inmediata de los Estados Unidos.
La decisión de retirar el litigio impide que el tribunal evalúe la constitucionalidad de las condiciones en la instalación, la cual ha sido denunciada por organizaciones de derechos humanos debido a su aislamiento geográfico, fauna salvaje y temperaturas extremas.
Aunque las autoridades sostienen que el centro cumple con su función de transición, grupos como la ACLU advierten que las salidas voluntarias suelen ser producto de la presión para evitar fallos judiciales que condenen al Estado.
A pesar del cierre de este caso, persisten otras acciones legales y ambientales que cuestionan la operatividad de este centro en una zona ecológica protegida.


