La transición en Venezuela, impulsada por Estados Unidos tras la detención del exdictador Nicolás Maduro, continúa su desarrollo. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el martes que su administración realiza todos los esfuerzos necesarios para que Venezuela vuelva a ser un país “muy fuerte” a nivel regional.
En paralelo, dentro del país, el proceso de liberación de presos políticos, presentado por el régimen como un gesto de “reconciliación”, avanza a un ritmo que familiares y organizaciones sociales consideran insuficiente, mientras reclaman un mayor número de excarcelaciones de personas detenidas de forma ilegal.
El presidente de la Asamblea Nacional y jefe negociador del régimen chavista, Jorge Rodríguez, aseguró que “más de 400 personas han sido liberadas” desde diciembre. Sin embargo, la principal organización de defensa legal, Foro Penal, sostuvo que la cifra real resulta considerablemente menor y acusó al gobierno de transición de falta de transparencia y manipulación en el manejo de la información.


