Sector ferretero venezolano proyecta crecer hasta 20 % en 2026 mientras transforma sus negocios

Samuel J. Gómez

Unas 8.000 ferreterías operan actualmente en Venezuela y, aunque el número de establecimientos se ha mantenido relativamente estable, el sector atraviesa una transformación marcada por el crecimiento de las remodelaciones, el mantenimiento de inmuebles y la incorporación de nuevos modelos de atención al consumidor.

Bruno Saglimbeni, presidente de Expo Ferre Valencia, estima que el sector podría cerrar 2026 con un crecimiento de entre 15 % y 20 %, impulsado principalmente por la recuperación de actividades relacionadas con el mantenimiento y la adecuación de viviendas y comercios.

El comportamiento contrasta con el de la construcción, que según el dirigente todavía no ha recuperado un ritmo sostenido después de años de contracción. Mientras los grandes proyectos permanecen limitados, las reparaciones y remodelaciones mantienen activa buena parte de la demanda que llega a las ferreterías. “Venimos de migrar de un país que era constructor, que era industrial, a un país que volvimos a solamente mantenimiento y remodelaciones. De eso vivimos y subsistimos”.

Unas 8.000 ferreterías

La estimación de Saglimbeni ubica en alrededor de 8.000 el número de ferreterías que funcionan actualmente en el territorio nacional. El dirigente aseguró que la cifra se ha mantenido estable porque el cierre de algunos establecimientos ha coincidido con la apertura de nuevos negocios. “No hay una caída en punto de venta, más bien vemos crecimiento, vemos más ferreterías abriendo”.

La estabilidad del número de establecimientos ocurre al mismo tiempo que cambia la manera de vender. El tradicional mostrador comienza a compartir espacio con modelos de autoservicio y establecimientos donde el asesoramiento adquiere mayor importancia.

El consumidor ya no llega únicamente en busca de una pieza específica. En muchos casos busca resolver un problema y necesita orientación sobre cuál producto utilizar. Ese cambio ha obligado a los comerciantes a ampliar su oferta y conocimiento sobre herramientas, pinturas, impermeabilizantes, acabados y otros materiales. “Hay una gran modernización en el tema ferretero y ustedes lo pueden palpar cada vez que visitan los puntos de venta”.

Nuevos aires

La recuperación, según explicó, comenzó a tomar forma en actividades vinculadas con la agricultura y posteriormente encontró un nuevo impulso en la remodelación de viviendas y comercios.

El mantenimiento de propiedades representa una fuente constante de demanda. Cambiar una tubería, reparar una instalación, pintar una vivienda o impermeabilizar un techo son actividades que mantienen movimiento en los establecimientos, incluso en un contexto donde la construcción de nuevas obras continúa limitada.

Saglimbeni describió este comportamiento como una reactivación que ocurre de manera silenciosa, porque las ferreterías abastecen buena parte de los pequeños trabajos que permiten mantener operativas viviendas y empresas.

La construcción todavía no acompaña la recuperación

El crecimiento del sector ferretero no significa que exista una recuperación equivalente en la construcción. Saglimbeni considera que esta actividad continúa prácticamente paralizada después de una década de baja ejecución de proyectos.

El terremoto registrado recientemente generó una demanda adicional de materiales vinculados con reparaciones y adecuaciones de inmuebles, pero el dirigente diferencia ese movimiento puntual de una recuperación estructural de la construcción.

Esta diferencia explica parte del comportamiento actual de las ferreterías. El negocio ya no depende exclusivamente de las grandes obras, sino de miles de pequeñas intervenciones que se realizan diariamente en viviendas, comercios y propiedades.

El sector agrícola también ha contribuido al movimiento de las ferreterías. Saglimbeni recordó que durante los últimos años aumentó la actividad relacionada con el campo y que los comercios ferreteros participan como proveedores de herramientas e insumos básicos.

Palas, picos y otros implementos forman parte de una oferta que conecta a las ferreterías con actividades agrícolas y agropecuarias.

Ahora, el crecimiento de las remodelaciones ocupa un espacio mayor en la demanda. La llegada de la temporada de pintura de finales de año representa además uno de los momentos de mayor movimiento para algunos establecimientos.

Esta combinación de actividades ha permitido que el sector mantenga una oferta amplia pese a la contracción de la construcción.

Los productos tardan hasta tres meses en llegar

La disponibilidad de mercancías se mantiene, según Saglimbeni, gracias a la cantidad de distribuidores que opera en el país. Sin embargo, los tiempos de reposición se han extendido.

El presidente de Expo Ferre Valencia aseguró que algunos cargamentos que anteriormente tardaban alrededor de un mes en llegar ahora pueden demorar entre dos meses y medio y tres meses.

El retraso, explicó, está relacionado con dificultades en el transporte marítimo internacional y afecta al comercio en general, no únicamente a las ferreterías.

A esto se suman los problemas eléctricos. Saglimbeni señaló que los cortes de electricidad afectan los resultados de las empresas, aunque muchos comerciantes han incorporado plantas eléctricas para mantener sus operaciones.

“Como buen venezolano, siempre le damos la vuelta. Los clientes montan sus plantas eléctricas y siguen trabajando, pero indiscutiblemente afecta importantemente a los números”.

Expo Ferre Valencia reúne a más de 180 empresas

Ese panorama es el que llega a la primera edición de Expo Ferre Valencia 2026, que reúne a más de 180 empresas en dos pisos del Hotel Hesperia Valencia.

Fabricantes, mayoristas y representantes de marcas presentan herramientas, pinturas, impermeabilizantes, productos de acabado y otras soluciones dirigidas principalmente a comerciantes del sector.

La exposición se desarrolla entre el 2 y el 4 de octubre. La organización espera superar las 10.000 visitas durante los tres días, tomando en cuenta que muchos establecimientos acuden con varios integrantes de sus equipos de trabajo.

Saglimbeni considera que la feria funciona también como un espacio de actualización para los comerciantes, quienes pueden encontrar productos que todavía no tienen incorporados a sus inventarios.

“Llega el cliente, te hace una solicitud y tú te recuerdas: ‘Ah, lo vi en la feria’, llamas al proveedor y puedes materializar una venta”.

Una feria que busca conectar a fabricantes y comerciantes

Expo Ferre Valencia forma parte de una estrategia de realizar tres exposiciones al año en distintas regiones del país. El objetivo es acercar a fabricantes y representantes de marcas a mercados que normalmente requieren intermediarios para acceder a determinados productos.

La presencia de empresas y visitantes de distintas regiones también genera movimiento en otros sectores. Hoteles, restaurantes y transporte reciben parte del impacto económico asociado a la llegada de comerciantes y representantes.

Saglimbeni aseguró que los resultados de ediciones anteriores se reflejan en el interés de las empresas por ampliar su participación en los siguientes encuentros.

La Expo Ferre Valencia termina siendo así una vitrina de lo que ocurre dentro del propio sector. Más allá de los productos que ocupan los stands, la feria muestra un mercado de unas 8.000 ferreterías que intenta adaptarse a una economía donde la construcción todavía no recupera su ritmo, pero donde reparar, remodelar y mantener las propiedades continúa generando actividad.

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