El Senado de Estados Unidos aprobó durante la madrugada de este viernes un proyecto de ley que contempla una inversión de 70.000 millones de dólares destinada a fortalecer las labores del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza, en una decisión que representa una importante victoria política para el presidente Donald Trump.
La propuesta fue respaldada por 52 senadores frente a 47 votos en contra, luego de una extensa jornada de debates y votaciones que se prolongó durante más de 18 horas. La única republicana que se opuso a la iniciativa fue la senadora por Alaska, Lisa Murkowski.
El paquete legislativo garantiza recursos para ambas agencias durante el resto del actual mandato presidencial, blindándolas además frente a posibles disputas presupuestarias futuras o eventuales cierres del Gobierno federal. Tras su aprobación en el Senado, el texto será remitido a la Cámara de Representantes para la votación definitiva.
La discusión estuvo marcada por la polémica en torno a un fondo de 1.800 millones de dólares impulsado por Trump y destinado a compensar a personas que aseguran haber sido perjudicadas por acciones del Gobierno federal. Aunque diversos legisladores republicanos intentaron eliminar formalmente esa partida presupuestaria, la propuesta se mantuvo dentro del proyecto aprobado.
El debate generó divisiones dentro del Partido Republicano, especialmente entre legisladores que enfrentan procesos de reelección y manifestaron preocupación por el posible uso político de esos recursos. Sin embargo, finalmente el bloque conservador logró mantener la cohesión suficiente para sacar adelante la iniciativa.
Los demócratas también aprovecharon la sesión para presentar enmiendas relacionadas con otras prioridades de la administración Trump, incluyendo propuestas para limitar determinados gastos federales y modificar aspectos del sistema electoral, aunque ninguna de ellas obtuvo los votos necesarios para prosperar.
Con esta aprobación, la Casa Blanca suma uno de sus principales triunfos legislativos del año, consolidando una de las políticas que ha sido eje central de la agenda de Trump: el fortalecimiento de la seguridad fronteriza y el endurecimiento de los mecanismos de control migratorio en Estados Unidos.


