La ex Miss Venezuela, Stephany Abasali, ofreció recientes declaraciones en las que expuso públicamente las dificultades y conflictos que, según afirmó, marcaron su relación con la organización Miss Venezuela durante su reinado. En sus declaraciones hizo especial énfasis en los desacuerdos con Nina Sicilia y en la ausencia de respaldo institucional de cara a su participación en el certamen Miss Universo.
Durante una entrevista concedida al comunicador Rodner Figueroa, Abasali aseguró que la organización ya no responde a los estándares que la caracterizaron en el pasado. En ese contexto, explicó que se vio obligada a asumir su preparación de manera independiente para poder representar a Venezuela, debido a que, según sus palabras, en los aspectos más relevantes no recibió el acompañamiento necesario y, por el contrario, enfrentó obstáculos internos que limitaron su desempeño.
La ex reina señaló que dichas dificultades estaban relacionadas con dinámicas internas influenciadas por decisiones y actitudes provenientes de la máxima autoridad de la organización, Nina Sicilia. De acuerdo con su testimonio, estas conductas afectaban tanto a las candidatas como al propio personal de trabajo. Indicó que desde el inicio percibió comportamientos que consideró inapropiados, como la falta de trato cordial en reuniones formales, lo que interpretó como una ausencia de respeto profesional.
Abasali afirmó que, aunque inicialmente intentó minimizar estas situaciones, con el tiempo constató que el ambiente laboral se fue deteriorando progresivamente, afectando incluso a trabajadores de la organización. Aseguró que esta experiencia le permitió comprender por qué otras reinas habían manifestado públicamente vivencias negativas tras su paso por el Miss Venezuela. Asimismo, señaló que existe temor entre las participantes a denunciar irregularidades por posibles represalias, como descalificaciones o restricciones dentro del certamen.
En relación con su despedida oficial en Venevisión, Abasali denunció que la organización decidió excluir del acto a la Miss Mundo, con quien mantenía una relación cercana. Ante esta situación, aseguró que condicionó su participación en el evento a la inclusión de su compañera, manteniendo una postura firme, respetuosa y acorde a los valores que consideraba necesarios.
La ex Miss Venezuela también cuestionó lo que calificó como abuso de autoridad y falta de empatía dentro de la organización, señalando la contradicción entre la imagen pública de liderazgo que se proyecta y las conductas que, según su versión, se ejercen de manera interna. Afirmó que su decisión de hablar responde al interés de mostrar la realidad que, a su juicio, existe detrás del certamen, advirtiendo que muchas jóvenes desconocen las condiciones reales al aspirar al título.
En materia de apoyo económico, Abasali sostuvo que no recibió respaldo financiero durante su preparación para el Miss Universo. Recordó que, aunque conseguía compromisos internacionales, se le impedía asistir en calidad de Miss Venezuela si no se entregaban beneficios económicos a la organización, pese a que ella asumía todos los gastos. Asimismo, mencionó los inconvenientes relacionados con las extensiones de cabello necesarias para el certamen, cuyo costo tuvo que cubrir personalmente ante la falta de responsabilidad institucional.
Finalmente, Abasali calificó su paso por la organización como un proceso complejo y exigente, marcado por obstáculos que, según afirmó, dificultaron su objetivo de representar a Venezuela en el ámbito internacional.


