Tres muertos y tres heridos dejó un tiroteo ocurrido la tarde de este lunes en la pista de hielo Dennis M. Lynch Arena de Pawtucket, en el estado de Rhode Island, EE. UU.
Según confirmó la jefa de Policía de Pawtucket, Tina Goncalves, el atacante, quien también falleció, habría dirigido los disparos contra miembros de su propia familia, en lo que las autoridades describieron como un evento “dirigido” que probablemente se originó en una disputa familiar.
El tiroteo se desató poco después de las 3 de la tarde, durante un partido escolar de hockey en el que participaban al menos cinco equipos de la zona. Una de las víctimas mortales es una niña, mientras que la identidad de las otras personas fallecidas no ha sido divulgada oficialmente. Goncalves informó que las tres personas heridas presentan heridas de bala y su estado es crítico.
El incidente generó escenas de pánico entre los jugadores y el público. Videos compartidos por testigos y periodistas deportivos muestran cómo, tras una ráfaga de aproximadamente 13 disparos captada por una transmisión en directo, espectadores y jugadores huyeron del recinto en busca de resguardo. Afuera, familias y deportistas permanecían conmocionados mientras abordaban autobuses para abandonar la zona, que fue acordonada por un fuerte dispositivo policial.
“Tras los disparos, mis compañeros y yo corrimos directamente al vestuario”, declaró a la cadena local de noticias WJAR un testigo que se encontraba en el hielo cuando se produjeron los disparos. “Nos apretamos contra la puerta e intentamos mantenernos a salvo ahí dentro”.
Las autoridades confirmaron que el presunto tirador murió por una herida autoinfligida, de acuerdo con lo señalado por Goncalves y por el alcalde de East Providence, Bob DaSilva, quien expresó sus condolencias a través de redes sociales.
El gobernador de Rhode Island, Dan McKee, informó que mantiene contacto con el alcalde de Pawtucket, Donald Grebien, y que cuerpos estatales y locales colaboran en la investigación. El Buró Federal de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF) y la Policía Estatal de Rhode Island participan en la recopilación de pruebas y en la reconstrucción de la secuencia de hechos.


