El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que su administración ha obtenido beneficios significativos del sector petrolero venezolano desde que Washington, tras una operación militar que resultó en la captura de Nicolás Maduro a comienzos de año, pasó a supervisar las exportaciones energéticas de Venezuela.
Durante un encuentro en la Casa Blanca con el canciller alemán, Friedrich Merz, Trump defendió su estrategia en el país sudamericano, afirmando que la cooperación con las autoridades transitorias ha permitido mantener la estabilidad institucional y avanzar en acuerdos económicos vinculados al petróleo. Según el presidente, esa relación “ha sido excelente” y ha resultado en la extracción de aproximadamente 100 millones de barriles de crudo, parte de los cuales ha sido compartida entre Venezuela y Estados Unidos.
Trump destacó que, pese a la situación, la continuidad operativa del Estado venezolano se ha mantenido mientras el sector energético se reorganiza bajo supervisión estadounidense.
El mandatario también comparó la actual intervención con otras acciones pasadas, como la retirada de Irak, criticando decisiones que, a su juicio, desestabilizaron instituciones, y subrayó la importancia de evitar errores similares.
Esta declaración se produce en un contexto de creciente implicación de Estados Unidos en la gestión y comercialización del petróleo venezolano tras la captura de Maduro, un proceso que ha generado intensos debates a nivel internacional sobre soberanía, recursos naturales y control estratégico de reservas energéticas.


