El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que Cuba enfrenta una crisis económica y energética sin precedentes y urgió al gobierno de La Habana a llegar a un acuerdo con Washington antes de que sea “demasiado tarde”.
En declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One, Trump subrayó que Cuba se encuentra sin petróleo, dinero o recursos básicos, debido al fin del suministro petrolero de Venezuela y a una fuerte presión estadounidense sobre sus fuentes de energía. “El país está en una situación tan mala que no hay petróleo, no hay dinero, no hay nada”, afirmó el mandatario.
Crisis energética y económica en la Isla
Trump vinculó la grave escasez de combustible con apagones generalizados, suspensión de servicios esenciales y restricciones al transporte aéreo. Dijo que la falta de energía ha paralizado operaciones normales e insistió en que Cuba debería aceptar negociar un acuerdo con Estados Unidos.
El mandatario agregó que su administración y el secretario de Estado, Marco Rubio, mantienen conversaciones con representantes cubanos como parte de estos esfuerzos, aunque no detalló términos específicos.
Analistas sugieren que un posible acuerdo podría incluir condiciones políticas o económicas más amplias, dirigidas a una apertura o reformas profundas en la isla.
Amenaza de intervención militar planteada
Consultado sobre si consideraría una intervención militar en Cuba similar a acciones recientes en Venezuela, Trump evitó confirmar una operación bélica, pero lanzó una advertencia implícita: “Si lo hiciera, no sería una operación muy difícil, pero no creo que sea necesario.”
Aunque el presidente descarta una acción militar inmediata, su declaración intensifica la presión política sobre La Habana en medio de una crisis económica que muchos analistas califican como uno de los puntos más críticos desde el colapso soviético.
Contexto internacional y humanitario
La advertencia se produce en medio de una crisis energética que ha dejado a Cuba con graves escaseces de combustible, apagones, problemas en el suministro de agua y alimentos, así como cancelaciones de vuelos internacionales. Organismos internacionales han señalado la existencia de una crisis humanitaria en varios sectores de la isla.
Mientras algunos gobiernos han ofrecido ayuda en alimentos y medicinas, ninguno ha comprometido un suministro energético significativo, el factor más crítico en esta fase de la crisis.


