La declaración del CGRI -transmitida por medios de comunicación iraníes- se produce después de que el sábado en la noche, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que le daba 48 horas a Irán para reabrir el estrecho “por completo” y “sin amenazas”; de no hacerlo, afirmó, su país “arrasará” las centrales eléctricas iraníes.
El CGRI añadió que atacará “ampliamente” plantas eléctricas, infraestructura energética y tecnologías de información en Israel y que también apuntará a “cualquier compañía similar en la región” que tenga accionistas estadounidenses.
“Las plantas de energía de los países en la región que alojen bases estadounidenses serán nuestros objetivos legítimos”.
Horas antes, Ali Musavi, representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI), había dicho que el estrecho de Ormuz se mantiene abierto para toda la navegación internacional, excepto para embarcaciones vinculadas con los “enemigos de Irán”.
El funcionario indicó que es posible el paso por el estrecho a través de “la coordinación con las autoridades iraníes para las disposiciones de seguridad y protección”, según reportó la agencia iraní semioficial de noticias Mehr.
También el domingo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, amenazó con la destrucción de infraestructura vital en la región del Golfo de una “manera irreversible” si Estados Unidos e Israel atacan las plantas energéticas de su país.
En una publicación en la red social X, Ghalibaf dijo que instalaciones de energía y petróleo en la región serán consideradas como “objetivos legítimos”.


