El presidente estadounidense defendió el legado del navegante genovés durante una ceremonia en la Casa Blanca y prometió que su figura no será borrada por sus detractores.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reivindicó la figura de Cristóbal Colón y destacó su papel en la historia de Occidente, al considerar que la expedición de 1492 abrió el camino para la posterior creación de la nación estadounidense.
En vísperas del Día de Colón, que se celebra este lunes 12 de octubre, Trump difundió un mensaje en el que calificó de audaz la travesía del navegante genovés y vinculó su llegada a América con el desarrollo histórico de Estados Unidos.
«En 1492, Cristóbal Colón emprendió uno de los viajes más audaces de la historia de nuestro planeta», señaló el mandatario. Según su mensaje, la expedición permitió descubrir el denominado Nuevo Mundo y allanó el camino para la creación de lo que describió como la nación más extraordinaria de la historia.
La defensa de Colón también ocupó un lugar central en una ceremonia celebrada el viernes 9 de octubre en la Casa Blanca, en la que Trump aseguró que su Administración había recuperado el reconocimiento público del explorador. El acto contó con la presencia de representantes diplomáticos de Italia y España.
«Resucitamos a Cristóbal Colón», afirmó el presidente durante su intervención, en referencia a las controversias que han rodeado la figura del navegante en los últimos años. Trump lo calificó de héroe y sostuvo que su legado debe preservarse frente a quienes cuestionan su papel histórico.
La disputa por el legado de Colón
La reivindicación del explorador se inscribe en el debate político y cultural que divide a Estados Unidos sobre la conmemoración de la llegada europea a América. Mientras algunos sectores defienden el Día de Colón como parte de la tradición nacional y del reconocimiento a la comunidad italoestadounidense, otros reclaman una revisión crítica de su legado por las consecuencias de la colonización para los pueblos indígenas.
En su proclamación del 7 de octubre, Trump describió a Colón como una leyenda y prometió defender su memoria frente a lo que calificó de intentos de borrar su legado.
El mandatario también respaldó la instalación de una réplica de una estatua de Colón en las inmediaciones de la Casa Blanca. El monumento original fue derribado en Baltimore en 2020, durante las protestas contra el racismo que se extendieron por el país tras la muerte de George Floyd.
La recuperación de estos símbolos forma parte de la estrategia de Trump para reivindicar figuras históricas cuestionadas por determinados movimientos sociales y políticos. Su posición contrasta con el impulso que recibió durante la presidencia de Joe Biden el Día de los Pueblos Indígenas, una conmemoración que comparte fecha con el Día de Colón y que busca reconocer la historia y las comunidades originarias de América.
Con su homenaje al navegante, Trump vuelve a situar la memoria histórica en el centro de la confrontación política estadounidense y reafirma su intención de preservar una interpretación de la historia nacional que considera vinculada a los orígenes de la República y a la herencia cultural de la comunidad italoestadounidense.


